Proyecto de ley de senadora Martínez busca ampliar acceso a empleos en el servicio público para personas con autismo

Proyecto de ley de senadora Martínez busca ampliar acceso a empleos en el servicio público para personas con autismo
El Estado considera ampliar el acceso a empleos en el servicio público para personas con autismo. Foto: Nysenate.gov

En todo Estados Unidos, los resultados de empleo para las personas con autismo continúan rezagándose con respecto a los de la población general; las investigaciones muestran que casi 4 de cada 10 adultos con trastorno del espectro autista (TEA) se encuentran desempleados.

Ahora, una legislación patrocinada por la senadora del estado de Nueva York, Monica R. Martínez, busca ampliar las oportunidades de empleo en el sector público para personas cualificadas con un diagnóstico de TEA.

La propuesta autorizaría a la Comisión del Servicio Civil del estado a designar ciertos puestos dentro del gobierno estatal como roles de carácter no competitivo, los cuales podrían ser ocupados por personas con TEA que cumplan con los requisitos del puesto.

Los empleados contratados a través de esta vía seguirían siendo elegibles para presentarse a exámenes de ascenso, lo que les permitiría progresar dentro del sistema del servicio civil.

«El talento y la capacidad nunca deberían verse eclipsados ​​por un diagnóstico», afirmó la senadora Martínez.

«La fuerza laboral de Nueva York es más sólida cuando refleja toda la gama de talentos presentes en nuestro estado; esta legislación ampliará las oportunidades para las personas con trastorno del espectro autista, permitiéndoles experimentar la dignidad que otorga el trabajo. Todos los candidatos merecen ser considerados en función de sus habilidades, y esta legislación ayuda a hacer posible esa realidad en el sector público».

Según datos del Departamento de Trabajo del estado, en Nueva York, solo el 39.4% de los neoyorquinos con dificultades cognitivas —categoría que incluye los trastornos relacionados con el espectro autista— participaban en la fuerza laboral, en comparación con el 80.3% de aquellos sin discapacidades.

De los que participaban, el 24.6% se encontraba desempleado, frente al 8.2% de la fuerza laboral general en el momento del estudio. Análisis adicionales han revelado que hasta el 85% de los adultos autistas con formación universitaria están desempleados o subempleados.

Al respecto, Michele Iallonardi, directora ejecutiva de la Sociedad del Autismo de Nassau/Suffolk (Nassau/Suffolk Autism Society of America), declaró: «Los neoyorquinos autistas continúan enfrentando tasas desproporcionadamente altas de subempleo y desempleo. La Sociedad del Autismo de Nassau/Suffolk apoya firmemente esta legislación, así como cualquier medida que promueva un acceso equitativo a oportunidades de empleo significativas».

Por su parte, Carly Teichman, directora ejecutiva de Job Path, comentó: «Durante casi 50 años, Job Path ha trabajado con neoyorquinos con autismo y otras discapacidades del desarrollo, brindando apoyo a las personas para que encuentren empleo y prosperen en el ámbito laboral. Aplaudimos los méritos de esta legislación, así como todos los esfuerzos por abrir más vías de acceso al empleo para esta fuerza laboral subutilizada. Representa una oportunidad tanto para los neoyorquinos motivados y talentosos que desean trabajar, como para nuestro estado, que puede beneficiarse de sus talentos».

Cabe señalar que el trastorno del espectro autista es una condición del desarrollo que afecta la forma en que los individuos se comunican, interactúan y procesan la información, presentando una amplia gama de fortalezas y necesidades de apoyo que varían de una persona a otra.

Las personas dentro del espectro suelen demostrar fortalezas en áreas como la atención al detalle, el reconocimiento de patrones y las habilidades técnicas; cualidades que resultan valiosas en muchos puestos dentro del servicio gubernamental, pero que a menudo permanecen subutilizadas en el mercado laboral en general.

Las personas con autismo suelen tener éxito en el entorno laboral cuando se les brindan las oportunidades y el apoyo adecuados. El impulso para aprobar esta legislación surge en un momento en que Nueva York se unió a comunidades de todo el país para reconocer el mes de abril como el “Mes de la Aceptación del Autismo”.