Diana Fuentes revela su nueva historia musical en Flores y Fuego

Diana Fuentes
Foto cortesía de Stefan Communications Group, LLC

Hay amores que florecen y otros que dejan marcas. Entre esos dos extremos vive Flores y Fuego, el nuevo álbum de Diana Fuentes, una colección de canciones donde la artista cubana mira de frente las experiencias que la cambiaron y las convierte en una conversación íntima con quienes la escuchan.

Después de años sin un disco de larga duración, la compositora regresa con una producción que reúne sensibilidad, raíces cubanas y nuevas texturas musicales, acompañada por artistas como Vicente García, Gonzalo Rubalcaba, Jencarlos Canela, Carlos Varela y Kelvis Ochoa. Bajo la producción del nominado al Latin GRAMMY® Marcos Sánchez junto a Ángel Arce “Pututi”, el álbum fusiona géneros, ritmos e influencias de manera orgánica, creando un paisaje sonoro lleno de matices que refleja la evolución artística y la versatilidad de Diana Fuentes.

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“Cosas de Valientes”, el tema que ocupa un lugar central en este proyecto, lleva esa idea un paso más allá: habla de la valentía de irse, sanar y recuperar la propia voz después del dolor. Diana Fuentes conversó con Noticia NY sobre amor, pérdidas, música y todo lo que tuvo que arder para que nacieran estas canciones.

Después de años sin un álbum, ¿qué tuvo que vivir, perder o transformar Diana Fuentes para poder escribir Flores y Fuego?

Vivir… digamos que vivir a la mayor intensidad posible. Vivir aceptando las pérdidas y aceptando todo lo que gané en experiencia a través de esas pérdidas. De pronto puedo decir que, en mi caso específico, muchas pérdidas se convirtieron en ganancias. Muchas dolieron muchísimo, pero de todas —de las que dejaron un mal sabor y de las que dejaron un buen sabor— hice canciones.

Entonces, al final, el saldo termina siendo positivo, ¿no? Todo se convierte, de alguna manera, en una recopilación de experiencias vividas durante siete años, transformadas finalmente en un álbum.

Diana Fuentes
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Este disco habla del amor en todas sus formas, pero también del dolor y de aprender a irse. ¿Hay una parte de ti que tuvo que sanar para poder cantar estas canciones?

Claro, sí. Yo creo que todo el tiempo estamos en un proceso de sanación. Las pérdidas, por más preparados que creamos estar, siempre dejan un vacío, un hueco que tenemos que aprender a sanar nosotros mismos y, en la mayoría de las ocasiones, creo que eso termina siendo lo más saludable.

Sí, tuve que aprender a sanar, y fundamentalmente a sanar conmigo misma.

Diana Fuentes
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“Cosas de Valientes” es una canción sobre recuperar la dignidad y elegir una nueva vida después de una relación marcada por la violencia. ¿Qué te llevó a convertir un tema tan doloroso en una canción de esperanza?

Precisamente porque la dignidad fue lo único que no se perdió. Fue lo que quedó intacto en medio de la tormenta y lo que me salvó de esas experiencias.

Transformar algo tan doloroso en una canción fue mi manera de honrar la vida, convertirlo en aprendizaje y ofrecer un mensaje de resiliencia a quienes atraviesan situaciones similares. Creo que la forma más hermosa de vivir es encontrar belleza incluso en los momentos más difíciles.

Diana Fuentes
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A lo largo de tu carrera has cantado muchas historias, pero en Flores y Fuego parece que dejas ver más a Diana, no solo a la artista. ¿Qué parte de ti sentiste que por fin estabas lista para mostrar?

Todo. Yo creo que casi todo. Específicamente, poder convertir experiencias personales en canciones.

Creo que es un disco en el que no me limité a decir cómo pienso, a expresarme o a mostrar mi manera de ver la vida. Al final, el arte también tiene ese lado intangible donde las personas no siempre sienten ni ven lo mismo.

Yo quise aportar mi granito de arena y contar, desde mi perspectiva, cómo veo las cosas y cómo entiendo la vida.

Después de más de dos décadas en la música, de nominaciones al Latin GRAMMY®, colaboraciones importantes y una carrera construida paso a paso, ¿qué cosas de aquella joven Diana que comenzó en Cuba siguen intactas y cuáles ya no existen?

Yo creo que casi todas siguen intactas, y siguen intactas porque trato de mantener la capacidad de sorprenderme con la vida. Trato de seguir siendo lo más ingenua posible en el mejor sentido de la palabra.

No sé qué podría decirte que no se ha mantenido, porque incluso mi capacidad de amar sigue siendo la misma.

Quizás lo que he ganado es un poco más de experiencia, y eso es lo que me ha permitido contar las historias de esta manera. Pero puedo decirte que, en esencia, la Diana de hace casi 20 años sigue estando ahí.

Diana Fuentes
Foto cortesía de Stefan Communications Group, LLC

El título Flores y Fuego habla de dos fuerzas opuestas: lo que florece y lo que arde. Mirando tu vida personal y artística, ¿qué cosas han sido flores y cuáles han sido fuego en este camino?

En mi vida artística florece la música constantemente. Y en mi vida personal florece la oportunidad de comenzar una nueva historia todos los días. Cada día es una nueva oportunidad.

Tu música siempre ha tenido una raíz cubana muy presente, pero también dialoga con sonidos contemporáneos. ¿Cómo logras mantener esa conexión con tus raíces sin quedarte atrapada en una sola etiqueta musical?

Creo que es algo que hago sin mucha conciencia. Es algo que está muy intrínseco en mí y que surge de manera muy natural.

La música y el lugar de donde vengo salen de forma espontánea. Y, de alguna manera, los sonidos más contemporáneos también forman parte de la evolución de quien soy como artista y de la evolución que ha tenido la música de mi país.

Siempre trato de hacerlo de la manera más honesta y natural posible.

Diana Fuentes
Foto cortesía de Stefan Communications Group, LLC

Si Flores y Fuego es una carta escrita desde una mujer más madura, ¿qué le diría hoy Diana Fuentes a la Diana que empezó soñando con vivir de la música?

Que lo estamos haciendo increíblemente bien, extraordinariamente bien, y que todavía nos queda un camino hermosísimo por recorrer.

Un camino lleno de experiencias preciosas, de aprendizajes y de momentos extraordinarios.

Diana Fuentes
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