El alcalde Zohran Mamdani y la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, cerraron este martes un acuerdo sobre el presupuesto de $125.8 mil millones de la Ciudad de Nueva York, pocas horas antes de la fecha límite del 30 de junio. El plan, el primero de Mamdani como alcalde, mantiene sin cambios la plantilla del NYPD, financia un portal público de registros sobre calidad del aire y salud tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, y aumenta las reservas fiscales de la ciudad.
El punto más polémico fue la decisión de no incrementar la plantilla policial, pese a que la comisionada Jessica Tisch había planteado la contratación de 580 nuevos agentes uniformados. Mamdani defendió que, tras revisar el presupuesto con los jefes de agencias, se lograron ahorros para mantener el NYPD en su nivel autorizado de 35,000 agentes.

Foto de Lloyd Mitchell
«He estado hablando con todos los jefes de agencias sobre formas de generar ahorros, y la comisionada Tisch y yo encontramos maneras de mantener la plantilla del NYPD en los 35,000 agentes autorizados originalmente, al tiempo que cubrimos todas las necesidades de combate al crimen e implementamos los nuevos programas anunciados este año», dijo Mamdani.
Menin expresó su desacuerdo con la decisión y aseguró que fue informada la noche anterior. «Me llamó tarde anoche para decírmelo. No es una decisión con la que esté de acuerdo», afirmó. Agregó que la fuerza policial actual es menor que la existente durante el 11-S, pese al crecimiento de la ciudad.
El presupuesto incluye $34.2 millones para un portal digital con registros de calidad del aire y riesgos de salud relacionados con el 11-S. La primera publicación de documentos se realizará antes del 25.º aniversario de los ataques. También asigna $6.25 millones al Departamento de Investigaciones, incluyendo $4 millones para el informe sobre toxinas del 11-S y $1 millón para excursiones educativas.
En vivienda, el acuerdo crea un nuevo programa de asistencia para el alquiler destinado a personas en riesgo de desalojo o falta de vivienda. Incluye $175 millones en 2027 y $125 millones anuales desde 2028. El Concejo estima que beneficiará a 30,000 neoyorquinos adicionales que no califican para CityFHEPS.

Foto de Lloyd Mitchell
El presupuesto también amplía Fair Fares, elevando la elegibilidad del 150% al 200% del nivel federal de pobreza, lo que permitirá que 340,000 personas adicionales accedan a transporte a mitad de precio, alcanzando 1.3 millones de beneficiarios.
En educación, se destinan $53 millones para expandir NYC Kids RISE, con cuentas de ahorro universitario de $1,000 para cada estudiante de kindergarten. También se restauran fondos para parques, bibliotecas y cultura, y se financian programas de CUNY como ASAP, ACE y Reconnect, además de servicios para estudiantes con discapacidades.
El plan incluye inversiones en salud mental con programas de tratamiento comunitario y equipos móviles de crisis, además de restaurar servicios legales para inmigrantes. También asigna $12 millones para ampliar comidas a domicilio para adultos mayores.
Mamdani destacó que la ciudad cerró un déficit de $12 mil millones sin recortar servicios esenciales. «Trabajamos juntos para inaugurar una nueva era de salud fiscal para nuestra ciudad», dijo. Menin sostuvo que el acuerdo demuestra que no hay que elegir entre disciplina fiscal e inversión pública.
No obstante, organismos como la Citizens Budget Commission, representada por Andrew Rein, advirtieron que el presupuesto depende de medidas temporales y no resuelve problemas estructurales. El contralor Mark Levine coincidió en que, aunque se preservan servicios y reservas, persisten riesgos fiscales a futuro.
Entre otras partidas, se incluyen fondos para tarjetas OMNY para estudiantes de CUNY, programas de seguridad alimentaria, apoyo a deliveristas, clases gratuitas de natación, estabilización de vivienda para sobrevivientes de violencia doméstica y servicios para veteranos.



















