Adamari López sabe lo que significa reinventarse sin perder sus raíces. Desde que comenzó a actuar a los seis años en Puerto Rico, la actriz y conductora ha pasado por telenovelas, realities y programas de entretenimiento hasta convertirse en una de las figuras más queridas de la televisión hispana en Estados Unidos. Hoy, además de continuar al frente de Desiguales y ¿Quién Caerá?, compagina las cámaras con la maternidad y sus proyectos empresariales, mientras vuelve a protagonizar una campaña de DIRECTV.
Pero detrás de la imagen de la conductora que millones de espectadores ven en pantalla hay una mujer para quien el español, la familia y sus raíces ocupan un lugar central. En conversación con Noticia NY, Adamari habla de cómo busca mantener viva la identidad latina de su hija Alaïa, de las experiencias que transformaron su manera de entender la vida y de cómo logra equilibrar maternidad, trabajo y nuevos proyectos. Lee la entrevista completa y descubre la faceta más personal de Adamari López, sus prioridades y lo que la sigue emocionando después de tantos años frente a las cámaras.

Esta es la tercera vez que protagonizas una campaña de DIRECTV. ¿Qué significa para ti que una marca te elija nuevamente como rostro para conectar con la comunidad hispana?
Mucho orgullo y muchísima alegría. Siento que DIRECTV va conmigo, con mis valores y con mi forma de pensar: mantenernos unidos con nuestra comunidad y nuestras familias. Poder disfrutar de programación en español me llena de satisfacción, y tener un plan accesible con más de 60 canales de entretenimiento, noticias y deportes me parece maravilloso. A mi hija le encanta el deporte, así que disfrutamos juntas partidos de la Liga MX y la UEFA Champions League, mientras ella practica su español. Para mí es muy importante que, aunque estudie en una escuela donde se habla inglés, no pierda su idioma ni su identidad. Además, con MiEspañol puedo llevar la programación conmigo en la tableta o el teléfono y disfrutarla donde quiera.
MiEspañol busca reunir entretenimiento, deportes y noticias en español en un solo lugar. ¿Qué papel sigue teniendo la televisión en español en la vida de los hispanos que vivimos en Estados Unidos?
Yo creo que hoy queremos que nuestros hijos no pierdan la esencia ni la cultura de donde vienen, y que puedan desarrollarse tanto en inglés como en español sin perder su identidad hispana. Eso es lo que trato de hacer con mi hija: quiero que Alaïa pueda comunicarse con su familia en España, Puerto Rico y Estados Unidos en nuestro idioma y que mantenga nuestras tradiciones y raíces. A través de la televisión y de la programación en español podemos seguir celebrando nuestras tradiciones, desde los villancicos y los Reyes Magos hasta las Mañanitas de la Virgen de Guadalupe. Yo viví casi 15 años en México y también me siento parte de esa cultura, así que celebro sus tradiciones como si fueran mías. En mi casa se ven canales en español porque es lo que consumo y lo que promuevo, y me parece maravilloso tener acceso a tanta programación que nos permite mantener viva nuestra cultura.


Vives entre dos idiomas y dos culturas. ¿Hay cosas que sientes que solo puedes expresar plenamente en español? ¿Y qué significa para ti mantener esa conexión cultural mientras desarrollas tu carrera en Estados Unidos?
Me entiendo mejor y me expreso mejor en español. Para mí, el inglés es mi segundo idioma. Es más, en inglés a veces pongo el presente, el pasado y el futuro en una misma oración, y todavía me equivoco al conjugar o utilizar los tiempos verbales, sobre todo cuando me pongo nerviosa. Si me vas a dar una indicación, si quiero escuchar una noticia, reírme y entretenerme, quiero ver programación en español. El deporte lo entiendo mejor en español y quiero que Alaïa tampoco pierda el idioma. En mi casa se habla español todo el tiempo y ella participa en ¿Quién Caerá? Kids, donde tiene que desenvolverse, hablar con los niños, hacer preguntas y presentar el programa en español, por lo que necesita tener el vocabulario correcto. Para mí es muy importante que pueda mantener esa conexión con el idioma y la cultura, y esa es también la programación que queremos brindarle a nuestro público.
Además de esta campaña, estás trabajando en televisión, tienes un proyecto de joyería y eres mamá de Alaïa. ¿Cómo haces para balancear todos estos roles y qué proyecto te tiene especialmente emocionada en este momento?
Encontrar un balance para hacer todas esas cosas —ser mamá, salir adelante con el trabajo, seguir creciendo profesionalmente, dedicarle tiempo a la familia y no perder todo de perspectiva— tiene su complejidad, pero creo que hay que tenerle mucho amor y mucha pasión a lo que uno hace. Yo amo a mi familia y amo mi trabajo, así que siempre encuentro ese espacio para compartir con los míos, dedicarles tiempo de calidad, seguir disfrutando y estar en contacto con el público a través de los proyectos que hago. Me llena de muchísima ilusión estar por las tardes en Desiguales y me emociona muchísimo hacer por cuarta temporada un programa de trivia que une a la familia, que es para todos, donde se aprende y que además puede generar un impacto positivo y hasta económico para quienes participan. También me emociona poder cerrar la semana con ¿Quién es mejor?, un programa de talentos extraordinarios que te divierte y te impresiona. Todas esas cosas me motivan, me hacen sentir feliz y orgullosa del trabajo que hago y hacen que encontrar ese balance sea mucho más bonito y factible, porque puedo hacerlo todo sin dejar nada fuera.


Has hablado públicamente de momentos muy difíciles de tu vida y de cómo los has convertido en oportunidades para crear conciencia y acompañar a otras mujeres. ¿Hay alguna experiencia que haya cambiado para siempre la manera en que ves tu propósito y tu carrera?
Por supuesto, yo creo que mi propósito cambió cuando descubrí que tenía cáncer. Hasta ese momento nunca me había enfermado ni había estado en un hospital, salvo quizás para visitar a alguien, y entender la fragilidad de la vida y todo lo que quería luchar para salir adelante y volver a disfrutar de las pequeñas cosas que tenía enfrente me cambió por completo la forma de pensar y de ser. Me hizo mucho más creyente y fiel a mi fe, más firme en mis valores, más unida a mi familia y mucho más consciente de disfrutar cada pequeño detalle. Desde entonces he tenido momentos lindísimos, pero también momentos fuertes, y ha sido muy importante mantener la fe. Durante la enfermedad tuve doctores que me hablaban en inglés y que no entendía exactamente, así que trataba de buscar información en español. Todo eso me hizo replantearme muchísimas cosas en mi cabeza y en mi vida. Es algo que nunca olvidaré y que me ha hecho crecer muchísimo.
Después de todo lo que has vivido y construido, ¿cómo defines hoy el éxito: por los proyectos que consigues, por la persona en la que te has convertido o por el impacto que puedes tener en otras personas?
Yo creo que el éxito lo puedo definir por cómo he sabido levantarme de los momentos difíciles, buscarle sentido a la vida, encontrarle un propósito y tratar de mantener una actitud positiva. Creo que el éxito está precisamente en esas caídas que he tenido y en cómo he podido superarlas.






















