Peor imposible. La Copa Mundial de fútbol 2026 se quedó sin países anfitriones. Primero fue Canadá, después fue México y finalmente fue Estados Unidos, las tres selecciones no pudieron en sus partidos más importantes de su historia y terminaron siendo eliminadas por Marruecos, Inglaterra y Bélgica, respectivamente.
La etapa de octavos de final les quedó muy grande y resultó un duro golpe de realidad para las naciones «gigantes» de nuestra región de la Concacaf. En medio de la presión futbolística y mediática a canadienses, mexicanos y estadounidenses les faltó jerarquía y les sobraron errores defensivos que lapidaron su destino.
El sábado Canadá acabó goleada 0-3 con los ágiles marroquíes en Los Ángeles, el domingo México sucumbió 2-3 con los férreos ingleses en la altitud del estadio Azteca (CDMX) y este lunes EE.UU. se despidió de la forma más horrible, siendo humillado 1-4 por los pragmáticos belgas en Seattle.

Pesadilla americana
La selección de Estados Unidos, dirigida por el entrenador argentino Mauricio Pochettino, sufrió de entrada los embates de una Bélgica decidida a presionar e imponer condiciones.
Los europeos asustaron antes del primer minuto con un tiro desde fuera del área de Timothy Castagne que obligó al portero norteamericano Matt Freese a volar hacia su derecha para desviar el balón dirigido al ángulo. Uffff.
Bélgica siguió atacando y a los 9 minutos abrió el marcador. La zaga local se complicó con un falso rechazo en su área e irresponsablemente dejaron entrar por el medio a Nicolas Raskin quien sacó un centro rasante donde surgió Charles de Keteleare para tocar la pelota y para mandarla a la red. Un inocentada defensiva compartida por los estadounidenses Sergiño Dest, Weston McKennie y Chris Richards. 0-1.
Con el resultado en contra (por primera vez en el torneo) EE.UU. no mostró reacción inmediata. Los belgas circulaban mejor el esférico y lucían más expeditivos ante una escuadra anfitriona sin intensidad. Sus referentes ofensivos como Christian Pulisic o Folarin Balogun intentaban asociarse pero no se veían finos.
No obstante, a los 31 minutos, Estados Unidos encontró la paridad. Un pase de Pulisic a Balogun propició una falta cerca al área. Malik Tillman cobró el tiro libre y su disparo fue desviado por el defensor Hans Vanekan que estaba en la barrera para engañar a su golero Thibaut Courtois. Balón adentro. Algarabía total. Era el 1-1 … que no duró mucho.
Bélgica apagó la euforia «gringa» de inmediato. A los 33′ una jugada colectiva de derecha a izquierda dio frutos.
El calidoso mediocampista Leandro Trossard superó la nula resistencia de Dest y Alex Freeman, metió un centro al área chica y el grandote De Keteleare ganó en el salto al veterano Tim Ream y al carrilero Antonee Robinson para cabecear la pelota hacia las mallas. 1-2 en el tablero. La bronca del coach Pochettino (pateando botellas de agua) resumía el momento.
De ahí en adelante la tensión en EE.UU. crecía en el ambiente. Bélgica pudo ampliar cifras con Dodi Lukebakio pero su testarazo salió afuera (42′). Luego, tras un saque lateral de Tillman, el ariete Balogun lo intentó con un remate muy alto frente al marco (44′).
Enseguida, otra vez apareció Tillman que le hizo un caño a un rival, el esférico lo tomó Dest y lo estiró para la penetración de Balogun cuyo disparo terminó rechazado con apuros por el zaguero belga Nathan Ngoy. Esa fue quizas la mejor acción de ataque de EE.UU. en todo el partido.

Ya en el segundo tiempo, Bélgica siguió con su libreto, manejar las acciones con su experiencia mundialista ante la desesperación de los estadounidenses en el campo, en las tribunas y en la TV. En eso … todos vimos lo impensable.
A los 57′ un pelotazo profundo llegó a los pies del portero Freese que había salido de su área, primero controló el balón con el pecho pero al querer rechazar -ante la marca de De Keteleare- el esférico fue al medio donde estaba Vanaken quien aprovechó el regalito y disparó colocado hacia la cabaña superando la floja oposición del zaguero Ream. Un blooper que dolió al país. 1-3.
Así con «la soga en el cuello» los jugadores de EE.UU. intentaron acortar la desventaja pero les falto claridad y rebeldía.
Lo más peligroso fue un zurdazo de Sebastian Berhalter que pasó rozando el palo izquierdo de Bélgica (79′) y una corrida desde la media cancha de Balogun que terminó con un remate cercano bien atajado por la mano derecha de Courtois.
Ya ante la angustia norteamericana, la escuadra belga le puso la cereza a su pastel victorioso. A los 93′ el legendario romperedes Romelu Lukaku sacó provecho de un mal despeje de Richards para «vacunar» a Freese con tiro cruzado, decretando el 1-4.
El «Sueño Americano» en este Mundial 2026 se convirtió en pesadilla.

Así Alinearon
– Estados Unidos (1): Matt Freese; Alex Freeman, Chris Richards, Tim Ream, Antonee Robinson (Haji Wrigth, m. 92); Weston McKennie, Tyler Adams (Ricardo Pepi, m. 73), Malik Tillman; Sergiño Dest (Giovanni Reyna, m. 46), Folarin Balogun (Max Arfsten, m. 92) y Christian Pulisic (Sebastian Berhalter, m. 59).
– Seleccionador: Mauricio Pochettino.
– Bélgica (4): Thibaut Courtois; Timothy Castagne, Nathan Ngoy, Brandon Mechele, Maxim de Cuyper; Nicolas Raskin (Axel Witsel, m. 89), Youri Tielemans, Amadou Onana; Dodi Lukebakio (Doku, m. 68), Charles de Keteleare (Romelu Lukaku, m. 68) y Leandro Trossard (Alexis Saelemakers, m. 89).
– Seleccionador: Rudi García.
– Goles: 0-1, m. 9: De Keteleare. 1-1, m. 31: Tillman. 1-2, m. 33: De Keteleare. 1-3, m. 57: Vanaken. 1-4, m. 93: Lukaku.
– Árbitro: Adham Mohammad Tumah Makhadmeh (Jordania). Amonestó con tarjeta amarilla a los estadounidenses McKennie (m. 35) y Tillman (m. 68).
– Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026, disputado en el estadio Lumen de Seattle ante unos 69.000 espectadores.


















