Los incendios que arrasaron partes de Palisades, California, en 2025 cambiaron la vida de miles de personas. Para la cantante, compositora y actriz Andrea Lafert, también marcaron el nacimiento de Entre Cenizas, un álbum que transforma el dolor, la incertidumbre y la pérdida en un poderoso mensaje de esperanza.
El disco llega después de una serie de lanzamientos que fueron abriendo el camino hacia este universo sonoro y emocional: “Nuestro Amor”, “La Nave del Olvido”, “Cuestión de Piel” y “Desde que te Fuiste”. Cada uno de estos temas fue delineando la sensibilidad y el lenguaje artístico que hoy definen este nuevo proyecto. La canción de enfoque del álbum es “Déjame Volar”, una pieza escrita por Andrea Lafert durante la época de los devastadores incendios.

En conversación con Noticia NY, la artista revela cómo aquella experiencia redefinió su música, el significado detrás de “Déjame Volar” y las lecciones que encontró en medio del caos. Lee la entrevista completa y descubre cómo Andrea convirtió uno de los momentos más difíciles de su vida en su obra más personal hasta la fecha.
Entre Cenizas nace de experiencias muy profundas. ¿En qué momento supiste que este álbum sería diferente a todo lo que habías hecho antes?
Buena pregunta. Has tocado un punto muy importante, porque este álbum viene con un concepto un poco diferente a mis dos trabajos de estudio anteriores, además de los sencillos que he lanzado al mercado.
Entre Cenizas llega con una propuesta mucho más latina, con baladas muy fuertes, canciones bailables y mucho ritmo. La diferencia es que mis álbumes anteriores, Novena Conciencia y Resilience, tenían una marcada influencia de rock y pop rock. En cambio, ahora vengo con una propuesta más internacional, pensada para conectar con cualquier país del mundo latino, donde la música latina está viviendo un gran momento.
Estoy muy contenta de presentar algo diferente, una nueva etapa artística que me entusiasma muchísimo.


Mientras terminabas de grabar el disco, viviste los devastadores incendios de Palisades. ¿Cómo cambió esa experiencia el significado de las canciones que ya habías escrito?
Tener que escapar de los incendios mientras terminaba el álbum fue una experiencia muy impactante. Ver a mi ciudad devastada y a muchos amigos perderlo todo cambió por completo mi perspectiva. Afortunadamente, mi casa se salvó, pero todo lo que viví me llevó a una profunda introspección. Surgieron nuevas ideas, palabras y melodías, y el álbum dejó de ser solo una grabación para convertirse en algo mucho más genuino y significativo.
«Déjame Volar» fue creada en medio de un período de incertidumbre y pérdida. ¿Qué emociones necesitabas liberar cuando escribiste esta canción?
Esta canción nació desde lo más profundo de mí. Una mañana, como cualquier otra, me senté con mi ukelele y comenzó a surgir de manera natural.
Es una canción cargada de esperanza. Déjame Volar habla de permitir que el alma y el ser puedan salir adelante, renacer y trascender el dolor y la angustia. Es transformar todo eso en una esperanza liberadora, por decirlo de alguna manera.


En varias ocasiones hablas de transformación y renacimiento. ¿Qué versión de Andrea quedó atrás y cuál nació después de todo lo vivido en 2025?
Fue una transformación muy profunda. Me llevó a comprender cosas en las que muchas veces no nos detenemos a pensar en la vida cotidiana.
Perder a alguien de un día para otro, tener a un amigo hoy y no volver a verlo mañana, o descubrir que aquello que considerábamos seguro puede desaparecer en un instante, genera un impacto enorme.
Creo que estas experiencias tan difíciles me sirvieron como una oportunidad para crecer, no solo como ser humano, sino también como artista. Me ayudaron a convertirme en una persona más transparente y honesta, a dejar de preocuparme por pequeñeces que resultan insignificantes cuando se comparan con una tragedia de esta magnitud.
Ver la desesperación de la gente, las llamas, el caos y la incertidumbre me permitió crecer muchísimo. Como artista, me brindó la oportunidad de componer desde un lugar mucho más profundo y auténtico.

El budismo ha sido una guía importante en tu vida desde la adolescencia. ¿Qué enseñanzas te ayudaron a encontrar sentido en medio de una situación tan difícil?
Practico esta filosofía desde hace muchos años, desde que vivía en Argentina, antes de mudarme a Los Ángeles. Ha sido una guía fundamental porque me ayuda a mantenerme centrada y a encontrar esperanza incluso en circunstancias que escapan de mi control.
Una de sus enseñanzas más importantes es que podemos transformar las dificultades en oportunidades de crecimiento. No se trata de negar el dolor, sino de atravesarlo, transformarlo y volver a empezar.
Todo lo que viví —las pérdidas, la incertidumbre y los cambios— lo convertí en arte. Incorporé esas emociones a mi música, pero también la esperanza. Por eso Déjame Volar es, para mí, un himno a la esperanza, al renacimiento y a las posibilidades.

Canciones como «Nuestro Amor», «La Nave del Olvido», «Cuestión de Piel» y «Desde que te Fuiste» exploran distintas formas de pérdida. ¿Cómo se conectan entre sí dentro de la narrativa de Entre Cenizas?
Creo que cada canción representa una etapa emocional distinta y refleja diferentes sentimientos que todos atravesamos en algún momento.
«Nuestro Amor» habla de una relación que terminó, pero también del valor de reconocer la belleza de lo que existió. Es aceptar la herida, explorarla y transformarla.
«La Nave del Olvido» está llena de nostalgia. Amo profundamente esa canción. Cuando buscábamos un cover para el disco, lo hicimos con mucho cuidado. Fue muy especial elegirla porque me conecta con mi infancia en Argentina, cuando mi padre me hacía escuchar los discos de José José. Hicimos una versión completamente distinta y la recepción del público ha sido maravillosa.
«Desde que te Fuiste» también habla de una ruptura, pero desde la perspectiva de la liberación. Hay momentos en que las cosas simplemente no funcionan y debemos aceptar que es tiempo de avanzar, dejar atrás el pasado y seguir adelante.
Y finalmente, «Déjame Volar» representa esa transformación. Es la decisión de tomar todo lo vivido y convertirlo en crecimiento. Es permitir que ese sentimiento siga evolucionando y se transforme en algo más grande.
Si quienes escuchen Entre Cenizas pudieran quedarse con un solo mensaje al terminar el álbum, ¿qué te gustaría que se llevaran consigo?
Me gustaría que las personas comprendieran que cualquier experiencia difícil puede convertirse en una oportunidad para crecer, transformarse y renacer.
Entre Cenizas no es un cierre, sino un comienzo. Es una invitación a soltar aquello que nos mantiene atados al pasado y descubrir una nueva versión de nosotros mismos.
Ese es el mensaje del álbum: que, sin importar lo que ocurra, siempre existe la posibilidad de transformarse, encontrar esperanza y volver a empezar.

El título Entre Cenizas sugiere que incluso después de la destrucción siempre existe la posibilidad de reconstruirse. ¿Qué es lo que volvió a encender tu propia luz cuando todo parecía derrumbarse?
Aunque pueda sonar extraño, en medio de todo me sentí muy afortunada. Lo material puede perderse, pero la vida es lo más importante. Muchos amigos perdieron sus casas y sus pertenencias, pero seguían vivos, y mientras hay vida, hay esperanza.
Eso fue lo que volvió a encender mi luz. Comprendí que no me había perdido a mí misma y que podía reconstruirme y seguir adelante. Transformé toda esa experiencia en música. Si una sola persona escucha Entre Cenizas y recupera la esperanza, encuentra algo de luz o siente ganas de seguir adelante, entonces siento que todo este proceso ha valido la pena.






















