Mujer hispana recibe 35 años de prisión por liderar una red familiar de trata sexual y sobornar a la policía

Mujer hispana
La residente de Corona, Blanca Hernández Morales, fue sentenciada a 35 años de prisión por su participación en una red familiar de trata sexual. Morales fue la última de cuatro familiares —todos residentes de Corona— condenados a décadas de cárcel por delitos de trata sexual. Fotos cortesía de EDNY

Una mujer hispana de Corona fue sentenciada el jueves 29 de enero a más de tres décadas de prisión por traficar a niñas y jóvenes desde México a Queens bajo falsos pretextos y obligarlas a ejercer la prostitución.

Blanca Hernández Morales fue la cuarta y última integrante de la notoria Organización de Trata Sexual Cid-Domínguez, con base en Queens, en recibir una condena de varias décadas en prisión federal. Morales y sus coacusados fueron arrestados por agentes federales en diciembre de 2021. Aunque los cuatro residían en Corona, gran parte de las operaciones se realizaban en el condado de Westchester y en Connecticut. Todos estaban relacionados por lazos de sangre o matrimonio de hecho. El cabecilla de la red, Roberto César Cid Domínguez, de 62 años, fue sentenciado a más de 31 años de prisión; Luz Elvira Cardona, de 37 años, conocida como “Lucy”, recibió una condena de más de 27 años; y José “El Güero” Facundo Zárate Morales, también de 37 años, fue sentenciado a 25 años de cárcel.

Mujer hispana
Morales fue la última de cuatro familiares, todos residentes de Corona, que fueron sentenciados a décadas de prisión por delitos de trata sexual.

La jueza federal de distrito LaShann DeArcy Hall condenó a Hernández Morales a 35 años de prisión por trata sexual de menores mediante el uso de fuerza, fraude y coerción, entre otros delitos. Además, ordenó el pago de 179,000 dólares en restitución.

“La sentencia de hoy responsabiliza a los acusados por su explotación de mujeres jóvenes y menores durante más de una década y representa un ajuste de cuentas para los perpetradores de estos crímenes deplorables”, declaró Joseph Nocella, fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York. “Esperamos que estas largas condenas brinden al menos cierto consuelo a las víctimas de este caso”.

Durante el juicio se demostró que, desde aproximadamente 2002, los acusados utilizaron fuerza, amenazas, fraude y coerción para obligar a sus víctimas a prostituirse. Presionaron a mujeres jóvenes y niñas provenientes de México para que viajaran a Estados Unidos con falsas promesas de una vida mejor.

En uno de los relatos más estremecedores, durante el juicio iniciado en octubre de 2023, una víctima testificó que tenía apenas 15 años y vivía en México en 2007 cuando su tía, Luz Elvira Cardona, le ofreció pagarle los gastos de viaje a la ciudad de Nueva York, donde la adolescente podría trabajar como empleada de limpieza. La menor no sabía que Cardona, junto a su pareja Zárate Morales, la madre de este, Hernández Morales, y su pareja Cid Domínguez, operaban una red de prostitución con base en Corona. Tras la llegada de la víctima a Queens, Cardona y Zárate Morales negociaron con un cliente la venta de la virginidad de la joven. Después de perderla, la obligaron a mantener relaciones sexuales comerciales con 20 o más hombres al día.

Mujer hispana
Luz Elvira Cardona fue declarada culpable de llevar a su propia sobrina de México a Queens, donde la obligaron a prostituirse a los 15 años. Foto cortesía de EDNY.

Tras la sentencia dictada el 29 de enero en la corte federal de Brooklyn, James Barnacle, subdirector a cargo del FBI en Nueva York, afirmó que las extensas condenas resaltan la intolerancia del FBI hacia quienes buscan lucrar con el abuso y la explotación sexual de otras personas.

“Esta familia orquestó una operación internacional de trata sexual para trasladar a víctimas vulnerables, incluidas menores de edad, desde México hacia Estados Unidos para obligarlas a cometer actos sexuales”, señaló Barnacle. “Durante más de una década, los acusados atrajeron a jóvenes a través de la frontera con la promesa del sueño americano, para luego atraparlas en una vida de servidumbre sexual”.

Aunque la Organización de Trata Sexual Cid-Hernández tenía su base en Corona, las mujeres jóvenes y las menores eran trasladadas a clientes de prostitución en distintos puntos del estado de Nueva York y Connecticut. El grupo controlaba “rutas”, que consistían en listas de contacto de posibles clientes en áreas específicas, y empleaba a personas que actuaban como conductores.

Cid Domínguez también sobornó al oficial Wayne Peiffer, del Departamento de Policía del Village of Brewster, ofreciéndole servicios sexuales gratuitos para garantizar la protección de la organización frente a las autoridades en su jurisdicción. Peiffer se declaró culpable en abril de 2022 de conspiración para cometer extorsión bajo la Ley Hobbs y fue sentenciado a tres años de prisión federal.

Tras la sentencia final dictada el 29 de enero, Michael Alfonso, agente especial interino a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Nueva York, elogió a las víctimas.

“Esta sentencia pone fin de manera definitiva a años de explotación y abuso inimaginables contra mujeres jóvenes y menores”, afirmó. “Nadie debería ser sometido a las atrocidades deshumanizantes que estas víctimas sufrieron a manos de sus propios familiares, ya sea por lazos de sangre o de convivencia. HSI Nueva York nunca olvidará la fortaleza de quienes tuvieron el valor de denunciar, y el éxito de este caso se debe a su valentía y disposición para alzar la voz”.