El rugido de una “Animal Distinta”: Alea trae sus raíces guajiras a la escena latina de Nueva York

Alea
Foto cortesía de ES Public Relations Agency

La ciudad de Nueva York vuelve a ser cuna de talento y evolución artística con la llegada de “Animal Distinta”, el nuevo sencillo de la cantautora colombiana Alea, una voz que desde La Guajira encontró en la ciudad un espacio para reinventarse y crear una propuesta musical propia. Con este tema, Alea celebra a quienes han cambiado, han sanado y se atreven a abrazar una nueva versión de sí mismos.

Radicada en Queens, la artista fusiona sus raíces colombianas con sonidos como la cumbia, el vallenato, el R&B, el pop y ritmos globales como el amapiano, construyendo una propuesta dentro de la escena latina alternativa. Su álbum Alborotá fue reconocido entre los mejores trabajos de música latina del año por medios como Rolling Stone y NPR, y ahora “Animal Distinta” abre el camino hacia su próximo proyecto discográfico.

Alea
Pablo Monsaleve
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Pablo Monsaleve

En entrevista con Noticia NY, Alea habla sobre la transformación personal que inspiró la canción, el poder de recuperar su identidad a través de su cabello y cómo Nueva York se convirtió en el escenario donde sus raíces guajiras encontraron una nueva forma de rugir. Lee la entrevista completa y descubre la historia detrás de “Animal Distinta”, el tema con el que Alea deja su huella en la escena latina de la ciudad.

“Animal Distinta” nace de un momento de transformación. ¿Cuál fue ese instante en el que miraste a la persona que eras antes y entendiste: ya no soy la misma?

Creo que fue el día que me llamó mi ex y empezó a hacerme preguntas, y yo me dije a mí misma: “¿Por qué estoy teniendo esta conversación?”. Hay momentos en los que pasan muchas cosas, ¿cierto? No se trata solamente de una relación sentimental. Sentí que tomé una decisión muy fuerte en todas las áreas de mi vida: en lo romántico, en el trabajo y en mi manera de vivir.

Me di cuenta de que quería vivir feliz, que realmente quería apuntarle a eso. Y para llegar a ese lugar tenía que dejar ir las cosas que ya no estaban funcionando, permitir que salieran de mi vida y abrazar esta nueva versión de mí que ya tenía esa conciencia y esa aceptación. Era entender que lo nuevo también llega cuando uno suelta lo que ya cumplió su ciclo.

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Spencer Grundler
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Spencer Grundler

Tu cabello es uno de los símbolos más poderosos del video y de tu historia. Te dijeron que tenías “pelo malo” y que debías cambiarlo. ¿Cómo convertiste esa herida de infancia en una fuente de orgullo, identidad y fuerza?

Desde pequeña mi cabello siempre fue un tema de conversación: “¿Por qué no te peinas?”, “¿Por qué no te alisas?”. En Colombia existe mucha presión por llevar el cabello liso y yo crecí con esa idea de que debía cambiarlo.

Eso empezó a cambiar cuando entendí que la única persona que podía vivir mi vida era yo. No quería estar esclavizada a la plancha ni a cumplir expectativas de otros; quería crear, escribir canciones y ser libre.

En el video quise mostrar esa transformación a través de mi cabello, no como algo externo, sino como una versión de mí que siempre estuvo ahí y que finalmente decidí abrazar.

En la canción hablas de abrazar tus nuevos colmillos y tus cicatrices. ¿Qué partes de la Alea del pasado tuviste que dejar atrás?

Tuve que dejar atrás a la Alea complaciente, la que intentaba no molestar, la que dejaba sus propias necesidades para después o tomaba decisiones pensando demasiado en otros.

También aprendí a decir “no”. Como latinos muchas veces no nos enseñan a poner límites, pero entendí que decir no también es una forma de cuidarse y de saber qué quiero para mi vida y mi carrera.

Alea
Pablo Monsaleve
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Pablo Monsaleve

Vienes de La Guajira, vives en Nueva York y mezclas sonidos tradicionales con influencias globales como el amapiano. ¿Cómo se encuentran esos mundos dentro de tu identidad y tu música?

Desde pequeña tuve curiosidad por las músicas del mundo. Cuando llegué a Nueva York esa curiosidad creció porque es una ciudad donde conviven muchas culturas y sonidos.

Me encanta encontrar conexiones entre lugares diferentes, como las raíces que unen la champeta colombiana con sonidos africanos. Con el amapiano también quería explorar algo nuevo, pero respetando su origen y reconociendo de dónde viene.

Tu música mezcla cumbia, vallenato, rancheras, R&B y pop. ¿Qué buscas transmitir cuando unes géneros y culturas distintas?

Busco conectar con algo que ya existe dentro de las personas. Creo que cuando alguien escucha una canción y encuentra un pedacito de sí mismo, ahí ocurre algo especial.

Mi intención es crear música que suene nueva, genuina y fresca, pero que también tenga una conexión emocional.

Después del reconocimiento de “Alborotá”, incluido entre los mejores álbumes latinos del año por medios como Rolling Stone y NPR, ¿qué cambió en tu manera de hacer música?

Para este disco quise explorar más el lado electrónico sin olvidarme del folclor latinoamericano. También trabajé con nuevos productores y me permití explorar sonidos que antes quizás se cuestionaban desde la academia.

Quería mantener la esencia de Alborotá, pero llevarla también hacia un espacio más de celebración y baile.

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Pablo Monsaleve

Este sencillo abre el camino hacia tu nuevo álbum de agosto. ¿Qué puede esperar el público de esta nueva etapa de Alea?

Será un disco mucho más crudo y real. Hablo del dolor, de la transformación y de todo lo que nace cuando las cosas cambian o se rompen.

Cuidamos mucho las letras, la producción y la parte visual para que la gente pueda sentirse acompañada, porque al final todos estamos atravesando procesos similares.

Esta canción parece un himno para quienes han tenido que reinventarse. ¿Qué mensaje quieres dejarle a una mujer que está atravesando una transformación?

A mí me ayudó imaginar la versión más feliz de mí misma y preguntarme dónde quería estar en unos años. Esa visión me ayudó a tomar decisiones.

A las mujeres les diría que hay que hacer ruido, permitir que algunas cosas se rompan y luchar por nuestra felicidad. Tenemos que darnos permiso de ser felices porque lo merecemos.

El 26 de julio compartirás escenario en Brooklyn con Los Mirlos, una de las bandas más icónicas de la cumbia peruana. ¿Qué significa para ti formar parte de este encuentro musical?

Es un honor. La cumbia ha sido una de mis mayores influencias y yo vengo de La Guajira, de una región donde esos ritmos hacen parte de nuestra identidad.

Compartir escenario con Los Mirlos, con su cumbia psicodélica amazónica, es algo que nunca imaginé. Estoy muy emocionada de llevar mi propuesta con mis músicos y mi bailarina, y espero que la gente venga a disfrutar y celebrar con nosotros.

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Pablo Monsaleve