El dictador presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon este lunes 5 de enero de 2025 no culpables de todos los cargos a los que se enfrentan ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY) durante su primera comparecencia.
«Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente», declaró Maduro preguntado en el tribunal de Manhattan. El líder venezolano aseguró no haber visto su acusación antes de comparecer en la corte y desconocer sus derechos. Poco después, Flores se declaró «no culpable, completamente inocente».
La acusación en contra de Maduro por delitos relacionados con narcotráfico, presentada originalmente en 2020, fue ampliada para incluir a su esposa y añadir más cargos.
Los nuevos cargos le acusan de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas.
Su esposa está señalada por presunta implicación en la coordinación de reuniones y la logística de la red. Según los fiscales, su incorporación amplía el alcance del caso y respalda la hipótesis de que el narcotráfico formaba parte de una red organizada desde los niveles más altos del poder venezolano.

Al principio de la audiencia, preguntado por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, el mandatario usurpador se presentó en español como el presidente de Venezuela y aseguró que se encontraba «secuestrado» en suelo estadounidense.
«Soy el presidente de Venezuela y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas», afirmó.
Por otra parte, los letrados solicitaron atención médica para ambos porque, según dijeron, tienen «problemas de salud».
El letrado Mark Donnelly afirmó que Flores «sufrió lesiones importantes durante su secuestro» y sugirió que podría tener una fractura o contusiones graves en las costillas.
Maduro y Flores comparecieron este lunes por primera vez ante el tribunal de Nueva York después de haber sido arrestados el pasado sábado en Caracas en un operativo de las fuerzas estadounidenses y trasladados a Estados Unidos para ser juzgados bajo la jurisdicción estadounidense.
La segunda sesión del juicio de Maduro tendrá lugar el próximo 17 de marzo.

Maduro y Flores fueron trasladados al tribunal federal del sur de Nueva York, en Manhattan, desde la prisión federal Metropolitana de Brooklyn (MDC) hasta un campo en las afueras de la ciudad, desde donde fueron introducidos en un helicóptero que los trasladó hasta un helipuerto cercano al tribunal federal del sur de Nueva York.
La aeronave aterrizó minutos después en las inmediaciones del edificio judicial.
Posteriormente, ambos fueron conducidos en un convoy compuesto por cinco vehículos y bajo una fuerte escolta policial hasta el tribunal, según imágenes difundidas por medios estadounidenses.
La policía, mientras tanto, mantenía cortadas varias calles en los alrededores durante el operativo de seguridad.
Maduro, custodiado por agentes de la Agencia Antidroga de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés), descendió con mucha dificultad y tuvo que ser ayudado por los agentes para subir a un vehículo blindado que lo condujo hasta el juzgado.
La comparecencia de este lunes constituyó la primera vez que Maduro se presenta ante la justicia estadounidense, después de que el Departamento de Justicia hiciera pública el pasado sábado una acusación formal en su contra por delitos relacionados con narcotráfico, presentada originalmente en 2020.
Esta acusación ampliada reitera los cargos contra Maduro, principal acusado de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para usar esas armas.



















