Organizadores comunitarios locales, defensores de los derechos de los inmigrantes y líderes religiosos de Long Island se reunieron en una zona designada para la «libertad de expresión» frente al Centro de Capacitación e Inteligencia de la Policía del condado de Nassau, donde se esperaba que el presidente Trump recorra estas instalaciones junto al Fiscal General Todd Blanche y el director del FBI, Kash Patel.
Mientras Trump llegaba a Long Island para apoyar a candidatos republicanos —incluidos el ejecutivo de Nassau y candidato a gobernador, Bruce Blakeman—, la manifestación protestó contra las políticas de la administración en materia de vigilancia masiva, desigualdad de riqueza, perfilamiento racial y medidas agresivas de control migratorio; cuestiones que, según muchos, han afectado de manera desproporcionada a las comunidades locales de clase trabajadora.

Durante esta manifestación se hicieron las siguientes declaraciones:
«Exigimos que se ponga fin a la colaboración y complicidad local con el ICE. El estado de Nueva York aprobó una prohibición limitada, pero debemos ir más allá. La ley todavía permite que la policía local colabore de manera informal con el ICE, con estas fuerzas de violencia y racismo», expresaron los participantes de la protesta del 14 de agosto en Garden City, NY.
«Los gobiernos locales deben poner fin no solo a los acuerdos formales, como el acuerdo [287(g)] del condado de Nassau, sino también a los acuerdos informales, como lo que está haciendo el condado de Suffolk».
«Así que enviemos este mensaje ahora. Hagamos llegar este mensaje lo más lejos posible y, en nombre de todas las personas que no están aquí con nosotros pero que quisieran estarlo hoy, decimos: ¡ICE fuera de Nueva York!», manifestó Nadia Marin-Molina, codirectora ejecutiva de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON).

De su parte, Kiana Bierria-Anderson, directora para Long Island de New York Communities for Change, señaló: «Donald Trump y Bruce Blakeman son dos cicatrices gemelas en el tejido de la democracia estadounidense. Hermanos en el movimiento para defraudar a Estados Unidos, han robado el dinero de los contribuyentes para beneficio personal, autopromoción y para favorecer a sus benefactores».
«Bruce Blakeman ha llevado a cabo activamente una campaña contra los residentes de clase trabajadora del condado de Nassau —negros, latinos, personas trans e inmigrantes— mediante la implementación de políticas y normativas que, si se analizaran a fondo, convertirían al condado de Nassau en el lugar menos seguro de Estados Unidos».
«Si existe algún sistema que hayan demostrado ser sumamente perjudicial para la democracia y para los estadounidenses, es su búsqueda de iniciativas capitalistas desenfrenadas, descaradas y sin regulación. En el núcleo de su hermandad y de ambas administraciones subyace la creencia en la supremacía de la blancura. Representan un peligro para cualquiera que crea en el experimento democrático. Son fascistas y se debe actuar contra ellos con mucha más firmeza».

En tanto, Hazel Leon, defensora comunitaria y organizadora de Así Vamos NY, expresó: «Nuestras comunidades inmigrantes en Long Island han sido testigos no solo de la muerte injusta de Santos Banegas Reyes en la cárcel del condado de Nassau, sino también de las detenciones violentas de los «Tres de Long Island» («Chelito» Ricardo Arévalo, «Romero» Kerin Saddy Rodríguez Ulloa y «Mia» Miriam Burga Méndez) —personas sin antecedentes penales— simplemente por grabar la presencia de ICE en nuestras localidades».
«Nuestra concentración en apoyo a la clase trabajadora de Long Island se organizó para condenar la falta de rendición de cuentas tanto del presidente Trump como del ejecutivo del condado de Nassau, Bruce Blakeman, quienes han perjudicado a nuestros vecinos trabajadores. Exigimos justicia para nuestras familias y comunidades afectadas, ¡ya!».

Finalmente, Cheryl Keshner, defensora comunitaria y organizadora de la Long Island Immigrant Alliance (LIIJA), afirmó, «La visita de Trump a Nassau no busca tanto apoyar a las fuerzas del orden como promover su retórica y sus políticas racistas y xenófobas, las cuales, lamentablemente, cuentan con el respaldo de Bruce Blakeman, ejecutivo del condado de Nassau y candidato a gobernador».
«Nos manifestamos para expresar nuestro rechazo al odio y la violencia perpetrados contra nuestros vecinos negros, morenos e inmigrantes. Seguiremos solidarizándonos con todas aquellas personas cuyas libertades civiles se ven amenazadas por esta administración corrupta».





















