“A Celia”: El tributo de Lena Burke a la Reina de la Salsa

Lena Burke
Foto cortesía de la artista

Con una sensibilidad que entrelaza memoria, linaje musical y un profundo sentimiento de gratitud, Lena Burke presenta “A Celia”, un tributo vibrante y emotivo a la eterna Reina de la Salsa. La cantautora y pianista cubana —ganadora del Latin GRAMMY e hija de un legado artístico que marcó generaciones— honra a Celia Cruz con una pieza que celebra su vida, su fuerza y la huella incalculable que dejó en la música latina. Inspirada tras ver el último homenaje que Celia recibió en vida, Lena concibió esta canción como un puente entre el pasado y el presente, reuniendo en un mismo tema a figuras legendarias como Gilberto Santa Rosa, José Alberto “El Canario”, La India, Víctor Manuelle y al maestro Gonzalo Rubalcaba, junto a un brillante arreglo de metales firmado por Cucco Peña.

Lena Burke
Foto cortesía de la artista

Para Lena, este proyecto trasciende lo musical: es un acto íntimo de memoria familiar y de gratitud histórica. Su abuela, Elena Burke, una de las grandes voces de Cuba, compartió escenario y una profunda amistad con Celia Cruz desde sus inicios, cuando ambas formaban parte de Las Mulatas del Fuego. Ese lazo generacional convierte “A Celia” en un homenaje profundamente personal, una forma de agradecer a la icónica artista por su legado, por abrir caminos, por representar a las mujeres con orgullo y por demostrar que el amor y la pasión pueden transformar el arte en historia.

“A Celia” forma parte del nuevo álbum de Lena, actualmente en sus fases finales de creación, un proyecto que sintetiza su propia historia y la de quienes la precedieron. En esta conversación, Lena nos habla del origen de este tema, de la emoción que impulsa estas colaboraciones extraordinarias y del lugar que ocupa este tributo dentro de un disco que promete ser uno de los más significativos de su carrera.

¿Qué viste en ese video del último homenaje a Celia Cruz que te hizo decir: “tengo que escribirle una canción”?

Estaba en el estudio mezclando el disco de mi madre cuando Carlos Álvarez me mostró ese video de la última presentación de Celia. Ver a tantos artistas abrazándola con tanto cariño me conmovió profundamente.

Llegué a casa, me metí a bañar y, no sé si fueron “las aguas sanadoras”, pero ahí mismo bajó la musa. Recordé esa ternura y empecé a escribir: “Llegaste para enseñarnos la melodía del sabor…”

Luego terminamos la letra en el estudio. Para mí, Celia es la reina absoluta, una figura universal que todos sentimos propia, desde Cuba hasta Colombia, México o Perú.

Además, en mi familia hay una conexión muy especial: mi abuela trabajó con ella en los años 40, y su foto está en mi sala. Yo también la conocí de adolescente. Esa memoria afectiva hizo que esta inspiración naciera casi sola.

Reuniste a cuatro figuras legendarias de la salsa. ¿Qué aportó cada uno al espíritu del tema?

Cada uno aportó su manera única de querer a Celia.

La India grabó en Miami y terminó emocionadísima: dijo que su madrina quería que cantara ese día. Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle y José Alberto “El Canario” grabaron en Puerto Rico y Miami, dejando soneos llenos de cariño.

Gonzalo Rubalcaba potenció la canción a un nivel impresionante. Yo, siendo pianista, cedí ese espacio; le pedí algunos detalles técnicos y me complació en todo.

También participaron músicos de Nueva York, Colombia, Puerto Rico y Miami. Fue un trabajo hecho desde el amor, unido por un solo sentimiento: honrar a Celia.

Lena Burke
Foto cortesía de la artista

Cucco Peña creó un arreglo que evoca la Sonora Matancera. ¿Qué era esencial capturar?

Yo había escrito otra introducción, pero el maestro Cucco Peña transformó los metales para llevarnos directamente a esa sonoridad de los inicios de Celia.

Queríamos que el homenaje fuera latinoamericano, no solo cubano, porque Celia es del mundo. Por eso grabamos los metales en Puerto Rico.

Cuando Cucco me mostró el guiño a “Kimbara”, me emocioné hasta las lágrimas. Logró exactamente ese espíritu que yo soñaba.

El tema formará parte de tu próximo álbum. ¿Qué nos puedes adelantar del proyecto?

Este homenaje es el primer sencillo de mi nuevo disco, que saldrá en marzo. Ya tenemos casi 12 canciones grabadas, todas escritas por mí, con una sonoridad más tropical, más cercana a mis raíces cubanas.

Ha sido un reto producir mi propio álbum junto a Carlos Álvarez, pero estoy en cada detalle.
Mostrarle la canción a Omer Pardillo —quien cuida el legado de Celia— fue clave. Que se emocionara y dijera “sí” fue el mejor regalo. Incluso aportó la voz de Celia diciendo “¡Azúcar!”, que aparece como sorpresa en el tema.

Tu abuela Elena Burke compartió escenario con Celia. ¿Cómo influyó esa conexión en el homenaje?

Influyó muchísimo. La foto de mi abuela con Celia está en mi sala y siento su presencia cada vez que escribo.

Mi abuela y Celia se admiraban mutuamente: en Cuba se escuchaba a Celia en secreto, y en Nueva York Celia escuchaba los boleros de mi abuela para relajarse.

Hay anécdotas hermosas, como cuando mi abuela le prestó unos zapatos a Celia antes de salir al escenario.

Yo conocí a Celia siendo adolescente y siempre fue cercana, cálida, como una abuelita. Ese cariño heredado de mi familia está en cada línea de esta canción.

Si pudieras decirle una sola cosa a Celia con esta canción, ¿cuál sería?

Que esta es mi carta de amor para ella.

Un agradecimiento por todo el amor que dio al mundo y que, con esta canción, intento devolverle un poquito.