Como una máquina sin frenos, Mildre Aquino, “La Makina”, arrasa en la radio latina y ahora su talento la lleva directo a la nominación como Locutora del Año en los Premios Soberano 2026. Con más de 24 años frente al micrófono, Mildre ha construido una carrera sólida en Amor 93.1 en Nueva York, donde su estilo “a toda máquina” contagia energía positiva y conecta cada día con miles de oyentes de la comunidad latina, convirtiendo su programa en un espacio que inspira y acompaña.
Su nombre no solo es un seudónimo, sino una verdadera marca que refleja su disciplina, carisma y pasión por la radio. Esta nominación reconoce años de esfuerzo, creatividad y dedicación, y también demuestra cómo la diáspora dominicana continúa dejando huella en los medios internacionales.

Lee la entrevista completa y descubre cómo vive Mildre este reconocimiento, cómo mantiene su energía al máximo y cuál es su mensaje para los jóvenes comunicadores que sueñan con triunfar dentro y fuera de su país.
Después de 24 años frente al micrófono, ¿qué tiene esta nominación como Locutor del Año en los Premios Soberano 2026 que la hace diferente a cualquier otro reconocimiento en tu carrera?
Como Mildre Aquino, “La Máquina”, esta nominación reconoce años de trabajo y dedicación en esta parte del mundo. Trabajo con conciencia, alegría y determinación, y me he puesto un eslogan: “a toda máquina”, para que, aunque mis oyentes atraviesen momentos difíciles, mi voz sea una inyección de energía positiva cada día en Amor 93.1 en Nueva York. Ser nominada como locutora del año me impulsa a enfocarme y reinventarme constantemente. Es un honor que mi país valore mi labor y me llena de orgullo saber que estamos haciendo un trabajo que respeta, suma y conecta con la gente.

Tu voz acompaña a miles de latinos cada día en Nueva York. ¿En qué momento sentiste que “La Máquina” dejó de ser solo un nombre artístico y se convirtió en una marca en la radio?
Desde mis inicios sabía muy bien por qué me pusieron el seudónimo de “La Máquina”. Como mencioné, es la adrenalina que le inyecto a la gente en la radio. Gracias a dos personas maravillosas que me dieron la oportunidad, pude darme cuenta de lo que he podido lograr, de ser y hacer cosas que ni yo misma sabía que tenía. Estar con ellos y ofrecer esa energía bonita me ha permitido mantener un nombre y una marca.
De verdad entiendo que “Mildre La Máquina” es un producto que se exporta, porque mi voz también la trabajo como voz comercial. Soy voice over y trabajo como voice actor; incluso he hecho interpretaciones de muñequitos y otras producciones similares.


Muchos dominicanos sueñan con triunfar en los medios de Estados Unidos. ¿Cuál ha sido el mayor sacrificio que tuviste que hacer para llegar hasta aquí?
Bueno, yo trabajé 17 años sin interrupción en mi país, siempre conectada con un público que todavía añora escucharme en la radio. Por suerte, ahora doy las técnicas para que también me escuchen a través de diferentes plataformas que permiten que esta estación de radio se escuche en tiempo real.
Sí fue un poco difícil al principio, solo unos cuantos meses, pero yo lo tomé como una oportunidad. Otros dirán: “Ay, ¿estabas de vacaciones?” Pero yo casi no tomaba vacaciones en mi país; siempre trabajaba. Y aunque muchos lo vean como un hobby, mi trabajo es diversión, pero también vivo de eso.
Desde la diáspora, ¿cómo se vive una nominación a un premio tan importante de tu país? ¿Se siente más emoción, más presión o ambas?
La sensación es más bien de preparación: uno tiene que arreglarse para verse bien y acorde a la ceremonia. Gracias a Dios, tengo muchas personas que trabajan conmigo desde hace años y que esperaban este momento para darle ese toque a Mildre, “La Máquina”, como nominada en estos premios tan importantes, no solo para los dominicanos, sino también para latinos que han sido reconocidos antes, como Bad Bunny, cuyo primer premio fue un Soberano.

Veo la nominación como una motivación para seguir presente en los premios en los próximos años y para trabajar con más calidad. También me permite reinventarme cada día y mantenerme a la par de los cambios, sin recurrir a lo vulgar ni faltarle el respeto a nadie, sino manteniendo mi línea alegre, que suma y que mantiene a la gente “a toda máquina”.
Si ganas este reconocimiento, ¿qué mensaje te gustaría enviar a los jóvenes comunicadores dominicanos que sueñan con triunfar dentro y fuera de su país?
Siempre trabajen enfocados y no se pongan límites, porque los límites son mentales. Trabájense espiritualmente, conózcanse, sepan quiénes son y qué quieren lograr, y denle a los demás. Conocerse a uno mismo permite enfocarse en un personaje o crear una personalidad que conecte con la gente.
El éxito no llega por arte de magia; el trabajo constante y la disciplina abren muchas puertas, a veces incluso más que el talento. Todos nacemos con talentos, pero si te interesa el entretenimiento y todo lo que conlleva, recuerda trabajar con esmero, respeto, dedicación, amor, compromiso y seriedad, para que se sigan abriendo puertas y puedas lograr todo lo que te propongas.























