“Lo Bueno Viene Ya”: la increíble historia de una empresaria peruana que el salsero Tony Succar convirtió en canción

Tony Succar
Foto cortesía de ES Public Relations Agency

Hay una pregunta que Lim Bances se hizo muchas veces: “¿Pero por qué, Dios?”

La respuesta, según cuenta, siempre era la misma: “Porque viene”.

Quizás por eso, cuando el salsero ganador del Grammy y Latin Grammy Tony Succar decidió convertir en canción la historia de vida de esta empresaria peruana radicada en el área metropolitana de Nueva York, el título pareció estar esperándolos: “Lo Bueno Viene Ya”.

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La canción, que forma parte de ASUCCAR, la nueva producción discográfica de Succar interpretada por su madre, Mimy Succar, no nació de una historia inventada para una letra. Nació de la vida de Lim: de una infancia con carencias en Perú, de su llegada a Nueva York como inmigrante, de los momentos en que tuvo que dormir en el suelo y de las veces que tuvo que empezar de nuevo.

Pero también nació de una convicción que Lim fue construyendo con los años: que una caída no necesariamente significa el final.

“Para mí era tan, tan importante llevar este mensaje a todas las personas que se quieren rendir, que no confían en sí mismos, que les hacen bullying”, explica. “Siempre hay una esperanza, que no se rindan, que siempre hay un camino donde seguir”.

Eso es lo que Tony Succar encontró en su historia.

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La canción antes que el éxito

Cuando Lim llegó a Estados Unidos, dice, lo hizo “con una mano adelante y otra atrás”. Ella y su familia llegaron a dormir en el suelo. No tenía un título universitario y el inglés no era su primer idioma. Aun así, tenía algo que terminó siendo más determinante que cualquier credencial: “el hambre de aprender, el hambre de salir adelante”.

Ese impulso la llevó al mundo de los bienes raíces.

El examen para obtener su licencia lo tomó seis veces. El de Broker, diez.

Durante un tiempo pensó que simplemente no era suficientemente inteligente. Después descubrió que el problema no era su capacidad, sino su manera de aprender.

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“Pasando los años entendí que no era que era inteligente, sino que mi manera de aprender era distinta”, dice.

En las subastas inmobiliarias encontró otro desafío. Era un mundo predominantemente masculino y, según cuenta, algunos intentaron intimidarla. En sus primeras compras tuvo que pagar miles de dólares adicionales.

“Ellos querían como que yo les tenga miedo a regresar”, recuerda.

Regresó.

Y siguió.

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Lo que quedó fuera de la canción también cuenta

Hoy Lim Bances dirige Lim Bances Realty, además de Lim Bances Academy y Lim Bances Property Management. Su oficina inmobiliaria cuenta con más de 50 agentes. También desarrolla una labor filantrópica a través de The Bances Foundation.

Pero cuando habla de todo eso, Lim vuelve una y otra vez a la misma idea: el propósito.

“Encontré mi mayor propósito que es ayudar a las personas”, dice. Su fundación apoya a personas que enfrentan dificultades, entre ellas veteranos y niños con autismo o síndrome de Down.

Por eso, para Lim, el éxito tampoco se mide por las propiedades que ha comprado.

“El verdadero éxito es cambiar una vida de una persona, poner una sonrisa en una mirada, y qué legado vas a dejar”, afirma.

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El momento de encontrarse consigo misma

El videoclip de “Lo Bueno Viene Ya” viaja entre Lima y Nueva York y pone frente a frente a dos versiones de Lim: la niña que creció en Perú y la mujer que logró construir una vida empresarial en Estados Unidos.

Esa escena fue la más difícil de revivir.

“El momento más difícil fue cuando la Lim chiquita se encuentra con la Lim adulta, que ya pudo cerrar ese ciclo”, cuenta.

La escena que más orgullo le produjo fue ver su propia compañía en el video. El edificio que aparece representa, para ella, mucho más que una propiedad: representa el trabajo construido junto a su esposo y sus hijas.

Cuando vio el resultado final, lloró.

“Ese día del lanzamiento estaba llorando tanto que ya no paraba de llorar porque era un sueño hecho realidad”.

Tony Succar
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Y quizá ahí está la razón por la que una canción pudo contar su historia mejor que una biografía.

Porque “Lo Bueno Viene Ya” no habla solamente de llegar. Habla de esperar cuando todavía no se ve la salida. De continuar cuando algo sale mal. De volver después de una caída.

“Siempre hay una luz al fin del túnel, siempre hay una esperanza y que sigan adelante”, dice Lim.

Y después agrega la frase que resume no solo la canción, sino el camino que la llevó hasta ella:

“Si yo lo pude hacer, todo el mundo es capaz de hacer sus sueños realidad. Porque lo bueno viene ya.”