Estudiantes de la frontera abordan acoso y discriminación en aulas

Estudiantes de la frontera abordan acoso y discriminación en aulas
Luis Guitron (dcha. con pancarta en mano) marcha junto a sus compañeros de la secundaria Bell en la marcha que tuvo lugar anoche en la escuela secundaria Bell de California. “Los que sufren más la intimidación en las escuelas son los mexicanos y los afroamericanos”, aseguró Alcazar. Los manifestantes hicieron un llamado para que los jóvenes se atrevan a denunciar todas las formas de intimidación debido a que éstas elevan los índices de violencia callejera, ausentismo escolar y suicidio. «La intimidación escolar («bullying») es un problema grande en Estados Unidos y particularmente en las escuelas es contra jóvenes de grupos minoritarios y que muchas veces en sus hogares sufren de violencia doméstica», dijo a Efe Ari Gutiérrez, copresidenta de la Alianza Latina por la Igualdad. «Muchos de los que ejercen el acoso escolar no saben qué tanto le duele a la víctima, por eso hay casos en que las víctimas se matan ellos mismos porque no saben qué hacer», destacó. «El ‘bullying’ tiene diversas formas como hacer circular rumores en redes sociales o hay jóvenes que inician peleas por rivalidades de popularidad», explicó Gutiérrez. Alrededor de 100 personas encendieron velas anoche y caminaron alrededor de esa escuela con pancartas para expresar la oposición al hostigamiento contra otros en los centros educativos y vecindarios. EFE/ Iván Mejía
Estudiantes de la frontera abordan acoso y discriminación en aulas
Estudiantes a ambos lados de frontera abordan acoso y discriminación en aulas. EFE

 

Más de 250 estudiantes de Sonora (México) y Arizona (Estados Unidos) discutieron recientemente en una cumbre juvenil cómo erradicar la discriminación, la violencia y el acoso escolar («bullying»), fenómenos que no conocen de fronteras.

Unos 150 escolares de Sonora y un centenar de Arizona se congregaron en la Escuela Comunitaria Montecito, en Phoenix, sede de la «Cumbre de Juventud Transfronteriza», para idear formas de potenciar la tolerancia y la aceptación, y reducir así el racismo o el «bullying», que aunque con matices están presentes a ambos lados de la frontera.

Mientras en EE.UU. el acoso escolar suele valerse de las redes sociales en México actúa sobre la diferencia de clases, según señalaron algunos estudiantes que fueron parte del encuentro en el que tampoco se dejo de lado la figura del actual presidente Donald Trump.

«A los estudiantes de Sonora les afecta que los estudiantes de Arizona de descendencia latina o de color tengan un presidente racista como Donald Trump», señaló a Ylenia Aguilar, representante de políticas educativas del grupo Unidos US y que fue parte del encuentro juvenil.

Aguilar, miembro de la directiva del Distrito Escolar Osborn, añadió que los escolares de Arizona perciben en la actualidad que «el racismo es muy real».

«Viven en un estado donde hay deportaciones, sus familiares han sido separados, donde los líderes no representan a la comunidad latina», expresó, para luego agregar que en algunas escuelas de Arizona a los estudiantes no se les permite hablar español.

Los estudiantes de ambas fronteras saben «de la importancia de ser bilingües para sus futuras carreras y trabajos», señaló.

 

Matanzas con armas

 

Durante el encuentro, los participantes llamaron la atención sobre las reiteradas matanzas con armas de fuego en Estados Unidos, incluso en escuelas, y lamentaron la «falta de apoyo» a «estudiantes con problemas» en un sistema educativo enfocado más en grados y calificaciones que en el «sentir de los alumnos».

Gael Eduardo Cuevas, de 16 años, procedente de Hermosillo (Sonora), dijo sentirse satisfecho con la cumbre, porque sintió que los jóvenes aportaron ideas para «mejorar el mundo».

«Coincidimos que el trabajo en equipo es fundamental, que debemos de aceptar a todas las personas aunque sean diferentes; (aprendimos) la importancia de ser tolerantes», comentó.

Aguilar dijo que este encuentro es el primero de una serie que llevarán a cabo, ya que la colaboración entre estudiantes de ambos países enriquece a las comunidades transfronterizas.

«No podemos dejar que los líderes políticos decidan el futuro, los jóvenes son los que tendrán el poder más grande de cambiar las ideas y ampliar el mercado de empleo», aseveró.