Por Dr. Greg Carnevale
Director médico, UnitedHealthcare de Nueva York
El asma es una enfermedad respiratoria que afecta a millones de personas en todo el país. Mayo es el mes nacional de la concientización sobre el asma y las alergias, un momento oportuno para considerar como identificar y manejar mejor esta condición.
El asma es a menudo hereditaria y puede afectar a personas de todas las edades. A nivel mundial, es la enfermedad crónica más común entre los niños y en Estados Unidos afecta a 28 millones de adultos y casi 5 millones de niños (según Asthma and Allergy Foundation of America).
En Nueva York, 9.9% de adultos y 9.2% de niños tienen asma (de acuerdo a American Lung Association).
El asma puede causar hospitalizaciones y contribuir significativamente a los costos de atención médica, con costos médicos anuales en los EE.UU. que alcanzan alrededor de $82 billones.
Esta condición se puede controlar de manera segura con un tratamiento consistente que permita llevar una vida sana y normal.
Estos son algunos consejos que puede considerar si usted o un ser querido tiene asma:
– Consulte a su proveedor médico:
Si usted está experimentando síntomas como tos, falta de aire, silbidos al respirar y opresión o dolor en el pecho, haga una cita con su médico. Para determinar si tiene asma, su doctor puede realizarle un examen físico, pruebas de función pulmonar, radiografías del tórax y los senos paranasales, o análisis de sangre y pruebas de alergia. Si cree que su hijo tiene asma, asegúrese de visitar a su pediatra para que lo diagnostiquen.
Si se le diagnostica asma, hay muchas opciones de tratamiento disponibles para ayudar a manejar su condición. Su médico puede aconsejarle que se mantenga al tanto de desencadenantes y sugerir el uso de terapias farmacológicas.
Los medicamentos de mantenimiento a largo plazo suelen tomarse diariamente para controlar el asma tanto en niños como en adultos. Algunos ejemplos son corticosteroides inhalados, modificadores de leucotrienos, inhaladores combinados y medicamentos biológicos.
Las medicinas se pueden administrar a través de un inhalador o nebulizador. Algunos medicamentos vienen en forma de píldora o se administran por vía intravenosa.

– Trate de evitar los desencadenantes, especialmente durante la primavera:
Un ataque de asma puede suceder después de tener contacto con un desencadenante específico, incluyendo alérgenos comunes como polen de árbol, contaminación, caspa animal, fragancias, cambios climáticos extremos y ácaros del polvo. Por eso es importante identificar sus desencadenantes y tratar de evitarlos tanto como sea posible.
Si bien existen diferentes tipos de asma, el asma alérgica es un tipo común entre niños y adultos, afectando a alrededor del 60% de los pacientes con esta enfermedad (según Cleveland Clinic).
El asma alérgica es una condición que hace que las vías respiratorias se estrechen una vez que inhalan un alérgeno. Durante la primavera, puede haber un exceso de polen y polvo en el aire, lo que puede hacer que los síntomas empeoren.
Si nota que sus síntomas empeoran durante los meses de primavera, hable con su médico sobre la medicación estacionalmente para apoyar mejor su salud y monitoree los niveles de polen en su área. Si el polen esta alto, trate de evitar pasar mucho tiempo afuera, especialmente haciendo ejercicio físico intenso o jardinería, lo que puede aumentar su exposición a estos factores ambientales.
Es preferible salir a la calle después de que llueva ya que esto limpiará el polen en el aire. Si sale, asegúrese de ducharse bien y lavar su ropa para eliminar cualquier alérgeno al volver.
Su doctor puede considerar inyecciones para la alergia, también conocidas como inmunoterapia, para ayudarle a reducir sus reacciones alérgicas (de acuerdo a Mayo Clinic).
– Desarrolle un plan para las emergencias y manténganse al tanto de las enfermedades:
Aunque la mejor manera de manejar el asma es evitando los desencadenantes, también es importante estar preparado para las emergencias, especialmente durante la primavera cuando los alérgenos son difíciles de evitar.
Tome medicamentos para prevenir los síntomas y prepárese para tratar los ataques de asma si ocurren. Asegúrese de llevar siempre consigo su inhalador para poder actuar rápidamente en caso de un brote y reducir el riesgo de un ataque severo.
Una enfermedad respiratoria, como la gripe, también puede aumentar la posibilidad de un ataque de asma, así que hable con su médico sobre cómo apoyar mejor su salud inmune.
Si se enferma, monitoree los brotes y priorice su recuperación. También se ha demostrado que la salud mental tiene un impacto en los síntomas del asma, ya que el estrés, la ansiedad y la depresión contribuyen a las recaídas.
Es importante tener en cuenta su bienestar emocional y buscar formas de reducir el estrés, fomentar la relajación, conseguir un buen sueño y buscar apoyo cuando lo necesite.
Aunque el asma es una condición crónica que afecta a millones de personas, se puede manejar eficazmente siguiendo los pasos adecuados. Si usted o un ser querido tiene asma, hay muchas maneras de apoyar su salud respiratoria y llevar una vida plena y activa.























