Veinticinco años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la mayoría de los participantes en la encuesta “Truth in Medicine” de Mount Sinai South Nassau afirma que el impacto emocional sigue vivo y “a flor de piel”.
Entre los encuestados de la ciudad de Nueva York y Long Island que tenían 21 años o más en el momento del ataque, el 73 % señala que la tragedia del 9/11 permanece vívida en su memoria: el 34 % siente como si “hubiera ocurrido ayer” y el 39 % coincide en que, aunque sucedió hace un cuarto de siglo, siguen sintiendo su impacto a diario.
Por otra parte, una amplia mayoría (77 %) considera que debería exigirse a las escuelas que enseñen a los alumnos sobre el 11 de septiembre y sus repercusiones; asimismo, el 87 % de los encuestados opina que el gobierno federal debe seguir financiando el programa que ofrece seguimiento médico y tratamiento gratuitos a las personas con problemas de salud certificados relacionados con el 9/11.
“Veinticinco años después, el trauma del 11 de septiembre sigue teniendo importantes repercusiones a largo plazo en la salud física y mental de nuestra comunidad”, declaró el Dr. Joshua Kugler, MD, MHCM, presidente interino de Mount Sinai South Nassau.
“Debemos mantener nuestra labor de defensa y apoyo a nuestros amigos, personal de primera respuesta y vecinos que aún sufren las consecuencias físicas y mentales de aquel día que cambió nuestro mundo para siempre”, recalcó.
La encuesta “Truth in Medicine”, patrocinada por FourLeaf, es la única encuesta de salud pública impulsada por un hospital en el área metropolitana que busca medir la opinión pública sobre temas de salud relevantes y fomentar el debate y la educación en torno a estas cuestiones.
El sondeo, realizado a 600 adultos de 30 años o más residentes en NYC y Long Island, estuvo a cargo de LJR Custom Strategies —una encuestadora independiente de ámbito nacional— entre el 5 y el 10 de agosto, utilizando tanto líneas fijas como teléfonos móviles. Los resultados de la encuesta tienen un margen de error de muestreo de más o menos 3,9 puntos porcentuales.
Otros hallazgos destacados de la encuesta «Truth in Medicine» incluyen:
– La mayoría de los encuestados considera que Estados Unidos es menos seguro hoy que antes del 11 de septiembre (el 27 % afirma que es algo menos seguro y el 33 % dice que es mucho menos seguro).
– Aproximadamente dos tercios de los encuestados creen que el espíritu de unidad que sintió el país tras el 11 de septiembre se ha disipado. Estos encuestados perciben un país más dividido; el 33 % opina que la unidad ha desaparecido por completo, mientras que el 35 % sostiene que el país aún puede unirse ante una crisis mayor, a pesar de sus divisiones.
– En cuanto a la educación, la mayoría de los encuestados señala que las escuelas deberían enseñar temas como: el valor de la unidad nacional; el voluntariado y la resiliencia; la maldad del terrorismo global y las motivaciones de los terroristas; la cronología histórica y las repercusiones políticas de los ataques; y el heroísmo de los equipos de primera respuesta y de los ciudadanos comunes.

Traumas o trastornos
Más del 75 % de los encuestados que actualmente tienen 46 años o más (es decir, que tenían 21 años o más en el momento del 11 de septiembre) siguen sintiendo el impacto de los ataques terroristas un cuarto de siglo después.
Para aquellas personas con un vínculo directo con el 11 de septiembre, el impacto psicológico puede ser especialmente profundo. El 25 % de los encuestados afirma seguir sufriendo traumas o trastornos de salud mental derivados de los ataques.
El 24 % indica que algún miembro de su familia directa padece efectos relacionados con traumas a raíz de los sucesos de aquel día. Las familias de los equipos de primera respuesta y las personas que perdieron a algún conocido reportan tasas aún más elevadas de traumas y problemas de salud mental.
Más de un tercio (35 %) afirma haber estado —o tener un familiar que estuvo— en las inmediaciones del World Trade Center. El 41 % de todos los encuestados declara que ellos mismos o un familiar directo se vieron afectados directamente por el 11 de septiembre.
Los encuestados del área metropolitana que tenían un familiar en las inmediaciones del World Trade Center, que formaron parte de los equipos de primera respuesta o que conocían a alguna de las víctimas mortales (o una combinación de estas circunstancias) fueron quienes reportaron un mayor impacto derivado del 9/11.
Casi dos tercios de los encuestados que tenían 21 años o más en ese momento afirman tener un recuerdo claro de aquel día trágico. Asimismo, más del 75 por ciento de los encuestados de 46 años en adelante dicen que «todavía sienten el impacto del 11 de septiembre a diario».
Esto contrasta con los encuestados que tenían menos de 21 años en el momento de los atentados; dos tercios de ellos señalaron que el 11 de septiembre es un «recuerdo vago» o que «no lo recuerdan en absoluto».
Además, el 57 por ciento de los encuestados que actualmente tienen entre 30 y 45 años (y que tenían entre 5 y 20 años el 11 de septiembre de 2001) coincidieron en que el 9/11 es un «suceso lejano que no afecta su vida cotidiana».
A través de familiares, amigos o vecinos, muchos encuestados conocen a personal de primera respuesta o a personas que resultaron afectadas, heridas o fallecieron el 11 de septiembre; de hecho, el 23 por ciento de todos los encuestados afirma conocer a alguien que murió en los atentados. Esta cifra casi se triplica, alcanzando el 65 por ciento, entre los encuestados provenientes de hogares de personal de primera respuesta.
Los encuestados que sufrieron traumas o trastornos de salud mental asociados a los atentados también tenían más probabilidades de contar con un familiar afectado.
Entre los encuestados pertenecientes a familias afectadas por traumas relacionados con el 11 de septiembre, el 55 por ciento conoce a alguien que falleció en los ataques, el 25 por ciento reporta traumas o trastornos de salud mental vinculados a dicho evento y el 24 por ciento afirma que un miembro de su familia directa experimenta efectos relacionados con el trauma. De aquellos que padecen traumas y otros trastornos de salud mental, el 27 por ciento proviene de hogares de personal de primera respuesta.
«Esta encuesta confirma el impacto transformador que una tragedia atroz e inimaginable como la del 11 de septiembre puede tener en todas las personas, ya sean miembros de los servicios de emergencia, supervivientes, familiares o residentes locales», afirmó el Dr. Michael A. Crane (MD, MPH), director médico del Programa de Salud del WTC (CCE) en Mount Sinai, destacado especialista en medicina interna y profesor de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai.
“En nuestro programa, centrado en el cuidado de los equipos de respuesta, es fundamental que sigamos brindándoles el tratamiento adecuado para favorecer su recuperación mental, emocional y física”, enfatizó.
Ayuda disponible a afectados
Cabe señalar que Mount Sinai, en Manhattan, alberga el Centro Clínico de Excelencia (CCE) más grande del Programa de Salud del World Trade Center (WTC) en la región de Nueva York y Nueva Jersey. Si usted, un ser querido o un amigo necesita ayuda por síntomas de salud mental relacionados con el 11 de septiembre, llame al centro al 888-702-0630.
El equipo del programa, compuesto por psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales, ofrece evaluaciones integrales de salud mental y tratamientos a los pacientes, entre ellos miembros de las fuerzas del orden, personal de emergencias médicas, trabajadores de la construcción y del acero, manipuladores de asbesto y otros equipos de respuesta.
Los trabajadores sociales del programa evalúan el bienestar general y ofrecen servicios básicos relacionados con los beneficios. Para obtener más información, visite https://www.mountsinai.org/care/occupational-health/wtc.
El Museo y Memorial del 11 de Septiembre ofrece programas educativos para docentes y estudiantes, incluida una experiencia de aprendizaje gratuita con motivo del aniversario de los atentados.
«Es fundamental recordar los sacrificios y las vidas perdidas, el dolor de quienes perdieron a sus seres queridos y los ejemplos de valentía, altruismo, compasión y resiliencia de aquel día terrible», afirmó Linda Armyn, presidenta y directora ejecutiva de FourLeaf. «Debemos seguir enseñando y aprendiendo de la historia para evitar que se repita», añadió.
Esta es la trigésima encuesta «Truth in Medicine» (La verdad en la medicina) y la segunda de 2026. La encuesta forma parte de la misión de divulgación de Mount Sinai South Nassau para mejorar la educación sobre cuestiones críticas de salud pública.
Patrocinada por FourLeaf, la encuesta «Truth in Medicine» de Mount Sinai South Nassau tiene como objetivo recopilar datos sobre la opinión pública respecto a temas clave de salud pública y fomentar la educación y el debate. Mount Sinai South Nassau comenzó a realizar la encuesta de salud pública en enero de 2017.
Las encuestas anteriores se han centrado en temas como el uso de dispositivos portátiles de salud para mantener el bienestar, el consumo de alcohol y su relación con el riesgo de cáncer, el uso de teléfonos celulares en las escuelas, los servicios de salud mental, el estrés durante las fiestas, la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), la legalización de la marihuana recreativa, los suplementos, el uso y uso indebido de antibióticos y el tiempo frente a las pantallas, entre otros.
Para más información sobre las encuestas, visite www.southnassau.org/sn/truth-in-medicine.




















