La Fiscal de Distrito del condado de Nassau, Anne T. Donnelly, informa que una mujer de California ha sido imputada por haber robado presuntamente 3,5 millones de dólares al Distrito Escolar Independiente de Hempstead en 2024.
Donna Eckert, de 66 años y residente de Escondido, CA, compareció ante el juez Terence Murphy para responder a los cargos de la imputación del gran jurado por Hurto Mayor en Primer Grado (un delito grave de clase B) y Hurto Mayor en Segundo Grado (un delito grave de clase C).
La acusada se declaró no culpable y se fijó una fianza de 25.000 dólares en efectivo, 50.000 dólares en fianza garantizada y 150.000 dólares en fianza parcialmente garantizada. Deberá regresar al tribunal el 21 de abril de 2026. De ser declarada culpable, la mujer enfrenta una pena de hasta 25 años de prisión.
«Esta acusada no hizo ningún intento por devolver los millones de dólares que fueron transferidos indebidamente a una cuenta bajo su control», declaró la fiscal Donnelly.
«Por el contrario, realizó múltiples retiros de efectivo para su uso personal, desviando así recursos educativos destinados a nuestros estudiantes. Este caso pone de relieve la facilidad con la que una cuenta de correo electrónico comprometida puede pasar desapercibida. La mejor defensa para protegerse a sí mismo y a su negocio consiste en confirmar cualquier cambio en la información de pago mediante una llamada telefónica directa a un contacto conocido y de confianza».
La fiscal Donnelly informó que, según la investigación, el 14 de febrero de 2024, el departamento IT de una escuela pública chárter local de educación básica (K-12) en Hempstead descubrió que la cuenta de correo electrónico de su director financiero había sido comprometida y que se había enviado un correo electrónico falsificado —que imitaba la dirección del director financiero— al Distrito Escolar Hempstead Union Free («Hempstead UFSD»).
Según la investigación, el 29 de enero, el Hempstead UFSD recibió el correo electrónico desde la dirección suplantada, solicitando que se realizara una transferencia electrónica de fondos a una nueva cuenta bancaria bajo el nombre de «DME Unlimited».
El 31 de enero, el Hempstead UFSD transfirió aproximadamente $ 3,5 millones a la cuenta de DME Unlimited, bajo la creencia de que esta pertenecía a la escuela chárter local. La investigación determinó que, de hecho, la cuenta comercial pertenecía a la acusada, indentificada como Donna Eckert.
Dos días después, el 2 de febrero, un video de vigilancia obtenido como parte de la investigación captó a Eckert supuestamente retirando dinero en efectivo de un cajero bancario en Escondido, CA. Los registros bancarios, también obtenidos, mostraron que se retiraron $ 25.000 de la cuenta de DME Unlimited.
Más tarde ese mismo día, Eckert, en otro banco en San Marcos, CA, fue supuestamente captada en video de vigilancia entregando dinero en efectivo a un cajero bancario en dicha sucursal. Los registros bancarios revelaron que los $ 25.000 dólares fueron depositados en su cuenta bancaria personal ese día.
El 5 de febrero, Eckert fue vista nuevamente en un video de vigilancia en el banco de Escondido, CA, donde los registros bancarios mostraron que supuestamente retiró $ 313.000 de su cuenta de DME Unlimited.
Posteriormente, la acusada supuestamente regresó al banco en San Marcos y entregó un cheque al cajero bancario por la suma de $ 313.000, para ser depositados —mediante un cheque de caja— en su cuenta bancaria personal.
Según la investigación, entre esas dos transferencias, Eckert supuestamente retiró un total de $ 338.000 de los aproximadamente 3,5 millones que habían sido depositados erróneamente en la cuenta de DME Unlimited desde el Hempstead UFSD, y depositó dichos fondos en su propia cuenta bancaria personal.
La acusada fue arrestada por el Departamento de Policía de Escondido en Escondido, CA, el 10 de marzo de 2026, y extraditada de regreso a Nueva York el 1 de abril por miembros del Escuadrón de Fugitivos del Departamento de Policía del condado de Nassau (NCPD).
La fiscal Donnelly agradece al NCPD, al Hempstead UFSD, al Departamento de Policía de Escondido y a la Oficina del Fiscal del condado de San Diego por su colaboración en esta investigación.























