Madre inmigrante de Queens enfrenta al gobierno federal para salvar su futuro y recuperar a su hija

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A sus 27 años, Montana Andrade ha estado librando dos batallas: una por ella misma para alcanzar el Sueño Americano, y otra por recuperar a una de sus hijas. Foto de Dean Moses

Con una sonrisa nostálgica, Dailemás Natalí Montana Andrade observa a su hija de 6 años jugar con otros niños dentro de la iglesia St. Peter’s en Midtown. Carga sobre sus hombros el peso del mundo mientras espera, junto a una docena de familias, recibir orientación migratoria.

A sus 27 años, Montana Andrade libra dos batallas: una para alcanzar el Sueño Americano y otra para recuperar a una de sus hijas.

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La inmigrante venezolana, madre y residente de Queens, ha pasado años compareciendo ante tribunales en 26 Federal Plaza mientras intenta obtener un estatus permanente en Nueva York. Se trata de un proceso largo y agotador que ella esperaba culminar el 10 de febrero.

Los nervios y la incertidumbre llenan la sala de espera del piso 12, donde aguarda que un juez escuche su caso. Mientras espera, conversa con otras familias que también enfrentan un destino incierto. Se levanta, toma en brazos a un bebé y lo acuna como si fuera suyo.

“Espero poder regresar algún día y tomar una clase, aunque sea los sábados, para que cuando mis hijas crezcan tengan a alguien a quien admirar”, dice Montana Andrade.

Una semana antes, compareció en la misma sala del mismo piso, donde agentes de ICE, con el rostro cubierto, merodeaban por los pasillos esperando arrestar a sus “objetivos”, como llaman los agentes federales a inmigrantes que asisten a audiencias obligatorias.

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Ese martes 2 de febrero, salió del tribunal llorando —en los brazos del defensor de los derechos de los inmigrantes, el padre Fabián Arias— temiendo lo que el futuro le depararía, pues no lucha solo por ella misma.
Foto de Dean Moses

El 2 de febrero salió del tribunal llorando, abrazada por el defensor de derechos de los inmigrantes, el padre Fabián Arias, temiendo por su futuro. Y no lucha solo por ella.

Montana Andrade también pelea por recuperar la custodia de su hija de 9 años, luego de que su expareja abusiva fuera detenida por ICE el mes pasado.

Ella huyó de Venezuela hacia Ecuador y luego a México tras recibir amenazas de pandillas locales. Vivió un periodo de indigencia y, según relata, sufrió abuso psicológico y físico severo por parte del padre de sus dos hijas.

En México, Yerson González Serrano le quitó a la hija mayor en lo que ella describe como una situación abusiva y cruzó a Estados Unidos el 2 de febrero de 2023. Entonces decidió solicitar asilo en EE.UU. junto a su hija menor.

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Decidió solicitar asilo en Estados Unidos junto a su hija menor de seis años.
Foto de Dean Moses

Ingresó al país con la niña y viajó a Nueva York para su primera audiencia de asilo el 16 de mayo de 2023. Se integró al sistema de refugios de la ciudad mientras intentaba reencontrarse con su hija mayor.

La oficina del congresista Dan Goldman logró confirmar que Serrano fue detenido por ICE en Albany a inicios de enero y permanece en Buffalo en proceso de deportación. Mientras tanto, el estado transfirió a la menor a Servicios de Protección Infantil.

“Esta situación con mi hija me ha dejado un poco rota, pero no me rindo. Sigo adelante por mi otra niña. Quiero que ambas me vean fuerte”, expresa entre lágrimas. “Pero por dentro me afecta mucho. Quiero estar con mi hija”.

Tras su audiencia del 10 de febrero en 26 Federal Plaza, el tribunal fijó una fecha final para el juicio de asilo y le exigió presentar documentos adicionales ese mismo día. De inmediato acudió a la oficina de Goldman en el Bajo Manhattan, donde voluntarios la ayudaron con el papeleo.

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La llevaron de inmediato a la oficina de Goldman en el Bajo Manhattan, donde voluntarios de inmigración la ayudaron a completar los documentos legales.
Foto de Dean Moses

Días después, Servicios de Protección Infantil le otorgó la custodia temporal de su hija mayor. El 15 de febrero, Montana Andrade sonríe al ver a su familia reunida nuevamente. Ahora despierta con el sonido de sus hijas hablando y riendo juntas, reconstruyendo el vínculo que la distancia puso a prueba.

El 13 de marzo deberá regresar a 26 Federal Plaza para continuar su proceso de asilo.

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Montana Andrade contó que su hija menor también desea reunirse con su hermana, incluso dibujó una imagen de la familia junta nuevamente.
Foto de Dean Moses

Su historia conmovió al abogado Alexander Carrión, de Carrion Law Firm, quien asumió su caso de manera gratuita. Él asegura que el trauma que ha vivido incluye conflictos familiares, arrestos arbitrarios en Venezuela y amenazas vinculadas a pandillas asociadas al gobierno.

No obstante, advierte que bajo la administración actual incluso los casos sólidos enfrentan mayores obstáculos. Explica que antes las víctimas de violencia doméstica tenían más posibilidades de obtener asilo, pero decisiones recientes han limitado ese camino.

Aun así, Montana Andrade también puede solicitar asilo por persecución política tras haber sido blanco de un oficial policial venezolano.

“Solo quiero poner mis documentos en orden, trabajar y no defraudar a quienes hicieron esto posible con tanto amor”, afirma agradecida. “Es una gran bendición. Quiero apoyarlos y ayudar a que sus sueños también se hagan realidad”.

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El 15 de febrero, Montana Andrade lucía radiante después de que su familia finalmente se reuniera.
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