El Fiscal de Distrito del condado de Suffolk, Raymond A. Tierney, informa que un individuo identificado como Phillip Gonzalez, de 42 años y residente de Selden, ha sido imputado por operar como un «Gran Traficante de Drogas», así como por otros delitos relacionados con estupefacientes, al haber poseído aproximadamente 7 kilogramos de sustancias controladas, incluyendo fentanilo, cocaína, ketamina y MDMA.
«La cantidad de fentanilo incautada era tan grande que tenía el potencial de matar a millones de personas, lo cual subraya el peligro que representan aquellos que trafican con este veneno», declaró el fiscal Tierney.
«Mi oficina continuará trabajando con nuestros socios de las fuerzas del orden para hacer rendir cuentas a cualquiera que se lucre alimentando la crisis de los opioides. Seguimos comprometidos a proteger a nuestras comunidades y a enviar un mensaje claro de que este tipo de conducta no será tolerada».
Según la investigación de la fiscalía, el 17 de febrero de 2026, agentes del Departamento de Policía del condado de Suffolk (SCPD) acudieron a una residencia ubicada en East Patchogue tras recibir una llamada informando sobre dos sujetos hallados inconscientes debido a una posible sobredosis de drogas. Al llegar, se declaró el fallecimiento de una de las personas, mientras que la otra fue trasladada al hospital NYU Langone en Patchogue.
En el lugar de los hechos se incautaron dos frascos de vidrio distintivos —cada uno de los cuales contenía una sustancia en polvo—, así como dos teléfonos celulares. Tras investigar uno de los teléfonos, la policía logró determinar el número telefónico de la persona que presuntamente había vendido los narcóticos letales al difunto.
El 20 de febrero, un detective encubierto del SCPD logró contactar a Gonzalez utilizando el número obtenido del teléfono del difunto y coordinó la compra de narcóticos. Gonzalez presuntamente instruyó al policía encubierto para que se reuniera con él en un lugar específico en Selden. El detective se trasladó al punto de encuentro previamente acordado y, una vez allí, el acusado le vendió una cantidad de cocaína en polvo.
Después, el 24 de febrero, el agente encubierto volvió a contactar a Gonzalez y coordinó la compra de cocaína. Gonzalez presuntamente instruyó al comprador para que acudiera al mismo lugar donde anteriormente le había vendido una cantidad de cocaína.
El 26 de febrero, miembros del SCPD ejecutaron una orden de registro autorizada judicialmente en la vivienda alquilada de González, ubicada en Selden, cerca del lugar donde tuvieron lugar las transacciones de drogas.
Supuestamente, en la casa de González se incautaron más de 4 kilogramos y medio de fentanilo, cantidad suficiente para causar la muerte a más de 2,2 millones de personas. De lo incautado más de 2 kilogramos y medio contenían también xilacina.
La xilacina, conocida comúnmente como «Tranq», es un potente sedante utilizado habitualmente por los veterinarios para tranquilizar al ganado mayor. Los traficantes de drogas la emplean como «agente de corte» para aumentar sus márgenes de beneficio en la venta de estupefacientes.
A pesar de los esfuerzos legislativos impulsados por el Fiscal de Distrito Tierney, la posesión y venta de xilacina sigue siendo legal actualmente en el estado de Nueva York, a menos que —como ocurrió en este caso— se encuentre mezclada con otros narcóticos ilícitos.

Asimismo, se incautaron supuestamente en la residencia de González más de 1 kilogramo y medio de metanfetamina cristalina y aproximadamente 223 gramos de una mezcla conocida comúnmente como «Tusi» o «cocaína rosa», la cual se compone de ketamina y MDMA (sustancia conocida habitualmente como «éxtasis» o «molly», una droga sintética que actúa como estimulante y psicodélico, y que se consume de forma ilegal por sus efectos eufóricos).
También se incautaron 40.820 miligramos de ketamina, 234 gramos de cocaína y 5 cajas que contenían cientos de viales con fentanilo y «Tusi». Al parecer, estos viales coincidían con los viales supuestamente incautados en el lugar donde se produjo la sobredosis en East Patchogue.
Además, en la casa de González se incautaron 2 armas de fuego cortas —cargadas y operativas—, un cargador de gran capacidad y diversos utensilios para el consumo y tráfico de drogas, incluidas básculas digitales utilizadas para pesar y distribuir narcóticos.
En total, como resultado de esta investigación llevada a cabo por el Departamento de Policía del condado de Suffolk y la Oficina del Fiscal de Distrito, se confiscaron y retiraron de las calles casi 7 kilogramos de estupefacientes y sustancias ilícitas, los cuales tenían un valor en el mercado negro superior a los $360,000.
González comparecerá ante el juez del Tribunal Supremo Jo,hn B. Collins, el 6 de abril para la lectura de cargos de la acusación formal («indictment»):
– Un cargo de Operar como Traficante Mayor, un delito grave de clase A-1;
– Dos cargos de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Primer Grado, un delito grave de clase A-1;
– Un cargo de Venta Criminal de una Sustancia Controlada en Segundo Grado, un delito grave de clase A-II;
– Un cargo de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Segundo Grado, un delito grave de clase A-II;
– Tres cargos de Venta Criminal de una Sustancia Controlada en Tercer Grado, un delito grave de clase B;
– Ocho cargos de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Tercer Grado, un delito grave de clase B;
– Dos cargos de Posesión Criminal de un Arma en Segundo Grado, un delito grave violento de clase C;
– Dos cargos de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Cuarto Grado, un delito grave de clase C;
– Un cargo de Posesión Criminal de un Arma en Tercer Grado, un delito grave violento de clase D;
– Dos cargos de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Quinto Grado, un delito grave de clase D;
– Un cargo de Posesión Criminal de una Sustancia Controlada en Séptimo Grado, un delito menor de clase A; y
– Un cargo de Uso Criminal de Parafernalia de Drogas en Segundo Grado, un delito menor de clase A.
El juez Collins ordenó que González permanezca detenido sin derecho a fianza hasta el 6 de abril de 2026. De ser declarado culpable del cargo principal, enfrenta una pena de prisión de entre 25 años y cadena perpetua.






















