Un hombre de Nueva Jersey fue acusado formalmente por presuntamente estafar a tres vendedores de food trucks (camión de comida ambulante) con miles de dólares, al afirmar falsamente que podía conseguirles licencias emitidas por la ciudad de Nueva York, informó el fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, el lunes.
Mohamed Orabi, de 33 años y residente de Jersey City, fue acusado en la Corte Suprema del Estado de Nueva York de tres cargos de hurto mayor en tercer grado, un delito grave de clase D.
La ciudad de Nueva York cuenta con alrededor de 23,000 vendedores ambulantes, muchos de los cuales trabajan en Queens y Manhattan. Según la organización Immigration Research Initiative, aproximadamente el 96% de los vendedores ambulantes de la ciudad son inmigrantes, provenientes de países como México, Ecuador, Egipto y Senegal, entre otros.
Recientemente, legisladores de Nueva York reformaron las regulaciones sobre la venta ambulante, eliminando cargos criminales para la mayoría de los vendedores. La reforma busca agilizar el proceso legal para obtener una licencia, que a menudo es excesivamente lento y burocrático. La escasez y demora en la emisión de permisos han alimentado, en parte, un mercado negro y estafas relacionadas con la venta o transferencia ilegal de licencias.
Según documentos judiciales, Orabi robó más de $50,000 a al menos dos vendedores de food trucks y a un vendedor de carrito al afirmar falsamente que podía alquilarles permisos emitidos por la ciudad. Presuntamente les dijo que podía arrendar permisos a su nombre o ayudarles a obtener uno de otro vendedor.
A cambio, el acusado exigía miles de dólares en efectivo, que las víctimas le entregaban. Luego, les decía que “recibirían sus permisos después de que su food truck o carrito pasara una inspección municipal previa”, según la fiscalía.
Los documentos judiciales indican que Orabi retrasaba la entrega de los supuestos permisos poniendo excusas sobre por qué las inspecciones aún no se habían realizado. Ninguna de las víctimas recibió los permisos prometidos. Según el fiscal, Orabi ni siquiera contaba con un permiso emitido por la ciudad a su nombre.
Como parte de la estafa, los fiscales señalaron que el acusado logró convencer a una víctima de pagarle “miles de dólares” para obtener un seguro o saldar supuestas multas que, según él, debía al Consejo de Compensación Laboral del Estado de Nueva York.
La investigación determinó que la víctima no debía ninguna multa. Para continuar con el fraude, Orabi también le pidió a la víctima información de su tarjeta de débito para supuestas modificaciones del vehículo; luego utilizó esos datos para realizar apuestas deportivas por un total de $10,000.
“Los neoyorquinos estaban construyendo sus negocios como vendedores de alimentos cuando Mohamed Orabi presuntamente se aprovechó de su limitado conocimiento de las regulaciones locales para estafarlos con miles de dólares”, dijo Bragg.
El fiscal añadió que la investigación continúa e instó a otras posibles víctimas a presentarse.
“Por favor, llame a la línea directa de la Unidad de Asuntos de Inmigración de nuestra oficina al 212-335-3600 o vía WhatsApp al 347-371-0877”, indicó. “Hay intérpretes disponibles para ayudar a personas que no hablan inglés como lengua nativa, y alentamos a todos a comunicarse sin importar su estatus migratorio.”
























