Tras conocerse que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Kristi Noem como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de dirigir las redadas y operativos antimigratorios de la agencia ICE y de la Patrulla Fronteriza, son muchas las voces en Long Island, Nueva York y en el país que celebran esta decisión.
Entre ellos destaca la reacción del vicepresidente de la Asamblea Estatal de Nueva York, Phil Ramos, quien celebró la destitución de Noem que así queda fuera del «U.S. Department of Homeland Security», calificando su salida como un momento de rendición de cuentas largamente esperado por miles de inmigrantes hispanos y por los valientes defensores de los derechos y la constitución de EE.UU.
«Durante demasiado tiempo, familias de todo el país han vivido con miedo, ya que las políticas y acciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), bajo la dirección de Kristi Noem, han causado un daño inconmensurable: han separado familias, han puesto vidas en riesgo y, en algunos casos, han provocado la muerte, al tiempo que han permitido abusos de poder sin precedentes», comentó el vicepresidente Ramos.
«Hoy, reconocemos la destitución de Kristi Noem como una victoria para cada persona que salió a las calles, alzó la voz y se negó a permanecer en silencio ante la injusticia».
«Mientras la Administración Trump continúa impulsando políticas peligrosas y la próxima persona en este cargo podría operar con la misma agenda, este momento importa. Significa que una persona más que permitió la destrucción de familias y comunidades ya no puede ejercer ese poder».
«Esta victoria pertenece al pueblo: a los defensores, a los organizadores, a las familias que se negaron a perder la esperanza. Su valentía nos recuerda que cuando nos unimos y exigimos justicia, el cambio es posible. Y seguiremos luchando hasta que nuestra nación cumpla su promesa de dignidad, justicia y humanidad para todos», puntualizó el demócrata Ramos.
Fuera Noem
Cabe señalar que Kristi Noem dejará el cargo de secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a partir del 31 de marzo de 2026, y la sustituirá el senador republicano de Oklahoma, Markwayne Mullin.
Noem estaba muy cuestionada por su gestión de la crisis de las redadas migratorias en el estado de Minesota, que deparó la muerte por disparos de agentes federales de dos ciudadanos estadounidenses, a los que ella misma llegó a acusar de «terrorismo doméstico» sin tener pruebas.
Además, esta misma semana había comparecido en el Capitolio en una polémica intervención en la que se negó a retractarse de esos comentarios y en la que culpó a los manifestantes del caos y defendió la política de deportaciones masivas de Trump.
Fue duramente cuestionada por senadores demócratas y también por el republicano Thom Tillis, que pidió su dimisión y recordó el polémico episodio de su libro en el que Noem relataba cómo había matado a su perra y a una cabra.
Precisamente por lo sucedido en Minesota, el DHS se encuentra parcialmente cerrado por falta de fondos desde el 14 de febrero a la espera de que demócratas y republicanos acuerden cambios en los procesos operativos de las redadas migratorias que desatasquen la aprobación de la partida presupuestaria.
Al margen de las controvertidas redadas en Minesota, la presión sobre Noem ha ido en incremento en los últimos días a cuenta de una polémica y agresiva campaña para publicitar la labor de su departamento adjudicada el año pasado.
Se ha revelado que su cartera abanderó una «emergencia» fronteriza para justificar la concesión, sin licitación previa, de la campaña, valorada en unos 220 millones de dólares, a una entidad controlada por el marido de la exportavoz del propio DHS, Tricia McLaughlin. En una entrevista concedida este jueves a la agencia Reuters, el propio Donald Trump aseguró no tener conocimiento de esas contratas.
Markwayne Mullin, el sustituto de Noem, es un empresario de sangre cherokee que en 2023 logró un asiento como senador republicano por Oklahoma.
Abordado por periodistas en los pasillos del Capitolio, Mullin confesó que se enteró de la decisión de Trump poco antes de que se hiciera pública. «Tengo que ser sincero, no esperaba esa llamada de hoy, pero estoy súper emocionado», dijo.
El legislador todavía tendrá que ser confirmado por sus colegas en el Senado, controlado por el Partido Republicano, antes de acceder formalmente al cargo, en un proceso de mayoría simple que se espera sea favorable al empresario.

















