Pequeños negocios y líderes estatales de Nueva York lanzan un llamado urgente a la gobernadora Kathy Hochul para detener el aumento de las primas de seguro de auto, que golpea tanto a familias como a comerciantes. Más de 30 dueños de tiendas, bodegas, lavanderías, talleres, salones de belleza y restaurantes enviaron cartas esta semana a Hochul, a la líder de la mayoría del Senado Andrea Stewart-Cousins y al presidente de la Asamblea Carl Heastie, alertando que los costos se han disparado entre un 50% y un 100% desde 2021.
“Para los pequeños negocios que sostienen este estado, los vehículos son el motor de nuestras operaciones”, escribieron los dueños. “Ya sea una van de reparto en Flushing, un camión de contratista en Brooklyn o un vehículo de servicio en el Bronx, nuestro crecimiento económico se ve aplastado por un sistema que ha perdido el control.”
Los propietarios explican que el seguro se ha convertido en el segundo gasto más alto después de la nómina y que muchos se ven obligados a recortar personal o trasladar los costos a los clientes, afectando a familias que ya enfrentan la inflación. La coalición representa la diversidad de la ciudad: negocios chinos en Flushing, empresas bangladesíes y del sur de Asia en Ozone Park, bodegas afroamericanas en Brooklyn y negocios latinos en el Bronx y Queens.
La propuesta de Hochul busca atacar las causas del alto costo, como el fraude y el abuso legal, y asegurar que los ahorros lleguen directamente a consumidores y negocios. Las reformas incluyen fortalecer la investigación de fraudes, ampliar la responsabilidad de los organizadores de accidentes simulados, limitar pagos excesivos y reforzar la supervisión de las aseguradoras.

El secretario de Estado Walter T. Mosley se sumó al llamado, recordando que los altos costos afectan también a las familias: “Casi todos los hogares dependen de un auto. Cuando las primas suben, las familias lo sienten de inmediato. Conductores responsables pagan tarifas infladas por fraude, choques simulados y abuso sistémico”, afirmó. Mosley destacó que un sistema justo debe premiar la responsabilidad y proteger a quienes cumplen la ley, y que la propuesta de Hochul busca restaurar esa equidad.
Mosley añadió que el plan incluye reforzar la detección y persecución del fraude, supervisar a proveedores médicos implicados en reclamos fraudulentos, limitar indemnizaciones para conductores imprudentes o ilegales, y garantizar que los ahorros beneficien a los neoyorquinos. “Reducir los costos del seguro significa aliviar la presión sobre los presupuestos familiares, apoyar a los trabajadores y a las pequeñas empresas, y hacer que nuestro estado sea más habitable para todos”, dijo.
José Bayona, portavoz de Citizens for Affordable Rates, afirmó: “Estos no son solo dueños de negocios; son el corazón de sus vecindarios. Están pagando un ‘impuesto por fraude’ que no crearon y ya no pueden afrontar. Albany tiene el poder de solucionarlo. Es hora de usarlo.”
Mientras esperan acción legislativa, comerciantes y líderes estatales advierten que sin reformas muchos negocios podrían desaparecer y los vecindarios perderían motores económicos vitales. “Todos compartimos la carretera y compartimos la responsabilidad mutua”, concluyó Mosley. “La propuesta de la gobernadora Hochul impulsa a Nueva York hacia un sistema que refleja esa
responsabilidad compartida y devuelve la equidad a su lugar. Ese es un objetivo que vale la pena promover para las familias en cada rincón del estado de Nueva York”.



















