Yamili Pineda llegó a Nueva York desde Venezuela hace siete años, buscando reconstruir su vida. Tras un año de trabajo, conoció a un hombre estadounidense durante la pandemia, quien rápidamente le propuso matrimonio y la llevó a vivir a las afueras de la ciudad. Al principio estaba ilusionada, con la esperanza de encontrar un compañero y un hogar seguro. Pero pronto descubrió que la relación era abusiva: su esposo la maltrataba, la aislaba, se burlaba de su inglés y le impedía tomar decisiones sobre su propia vida. Día tras día, su libertad se reducía, y la seguridad que había buscado se desvanecía.
Desesperada, Yamili buscó apoyo en Safe Woman, la iniciativa de Karina Novoa, dedicada al empoderamiento y la seguridad de las mujeres, especialmente dentro de comunidades inmigrantes. Con los talleres, Yamili aprendió algo fundamental: decir “no”.

“Me costaba muchísimo. Era una forma de complacer a los demás, pero eso ya no forma parte de mi vida. Ahora soy auténtica y hago lo que me ayuda a mí, no solo a otros”, explica. Hoy, Yamili dirige su propio negocio de café y bocadillos y camina por la ciudad con confianza y seguridad.
Para Karina Novoa, fundadora de Safe Woman y ex capitán de policía en Chile, historias como la de Yamili son el motor de su trabajo. Originaria de Santiago, Karina llegó a Nueva York hace cinco años en busca de una reinvención personal y profesional. Su objetivo era crear un enfoque integral de la seguridad que combinara defensa personal, desarrollo personal y herramientas digitales, con especial atención a mujeres inmigrantes que enfrentan barreras culturales y legales.


“Durante 15 años estuve en una institución dominada por hombres. Eso me enseñó liderazgo femenino y me dio empatía por otras mujeres. Además, asistir a mujeres que habían sufrido distintos tipos de violencia me dio la fuerza para avanzar y derribar mitos: los prejuicios por ser mujer, especialmente en la cultura latina, todavía existen”, dice Karina.
En Safe Woman, Karina imparte talleres de defensa personal, pero aclara que la seguridad no se limita a lo físico. “La seguridad va más allá: implica confianza en nosotras mismas, herramientas digitales y conocer los recursos y organizaciones que nos apoyan. No estamos solas en Nueva York”, explica. Sus talleres incluyen estrategias de prevención, comunicación efectiva, autoestima y educación digital para mujeres emprendedoras, ayudándolas a crear su marca personal y avanzar económicamente.

Karina también colabora con VIP Violence Intervention Program de VIP Mujeres, organización en Queens que apoya a. “Con VIP Mujeres he trabajado con mujeres que han sufrido violencia antes y después de llegar a Estados Unidos. Muchas pierden confianza y seguridad, y nuestro enfoque es apoyarlas a salir adelante: fortalecer su autoestima, abrir su propio negocio y aprender herramientas digitales para avanzar. Lo hago de forma voluntaria porque no hay nada que me pague más que ayudar a otras mujeres”, afirma.
Como cinturón negro en judo y primera mujer instructora de defensa personal en la policía de Chile, Karina rompe otro mito: que la defensa personal requiere fuerza física. “No se trata de golpear como en Hollywood. Se trata de ser estratégica, usar la voz, el entorno y la inteligencia. Podemos salir de una situación de peligro sin confrontación física y mantenernos seguras”, dice. Sus talleres enseñan a actuar incluso con miedo, confiar en los instintos y priorizar la seguridad sobre la cortesía o la complacencia.


El impacto en las participantes
Muchas mujeres encuentran en Safe Woman un espacio seguro para reconstruirse. Yalentai Grace, residente de Queens y sobreviviente de violencia doméstica, comparte cómo los talleres la han ayudado: “Después de todo lo que uno vive, se vuelve más temeroso del entorno. Pero estos talleres me han dado seguridad y tranquilidad, al menos para tomar decisiones en momentos incómodos. También estoy aprendiendo sobre cómo desarrollar mi negocio y crecimiento personal, y eso me ha dado mucha confianza. Me recuerda quién soy, porque después de convivir con alguien narcisista uno pierde toda seguridad. Me da alegría tomar un taller con Karina”.
Safe Woman combina defensa personal, desarrollo personal y alfabetización digital, ofreciendo un enfoque integral para mujeres que buscan reconstruir sus vidas tras experiencias traumáticas. Karina enfatiza: “La seguridad es integral. No solo se trata de aprender un movimiento de defensa, sino de confianza, apoyo mutuo y herramientas para abrirse camino en Nueva York. Queremos que todas las latinas puedan poner su nombre en alto aquí”.
Hoy, Yamili y Yalentai caminan con seguridad y confianza por la ciudad. Después de vivir aislamiento y abuso, encontraron en Safe Woman el refugio y las herramientas para recuperar su voz, autonomía y vida. Gracias a los talleres de defensa personal, desarrollo personal y alfabetización digital, han reconstruido sus caminos y avanzan con resiliencia, demostrando que es posible salir adelante incluso después de experiencias traumáticas.
Para conocer más sobre Safe Woman o participar en sus talleres, las mujeres pueden seguir la iniciativa en Instagram @safewoman_nyc.






















